¿Qué consecuencias enfrentas si no atiendes los avisos del SAT?
Ignorar un requerimiento del SAT no solo implica una multa general, sino que puede ubicarse en distintos supuestos del Código Fiscal de la Federación, cada uno con sanciones específicas según la conducta del contribuyente:
No responder requerimientos o hacerlo fuera de plazo (Artículo 81, fracción I del CFF)
Cuando el contribuyente no presenta declaraciones, avisos o documentos solicitados por el SAT, o los entrega fuera del plazo establecido, incurre en una infracción directa. Esta es una de las situaciones más comunes cuando se ignoran notificaciones en el buzón tributario.
La sanción para 2026 va de 2,050 a 50,710 pesos por cada obligación incumplida, lo que significa que si existen varios requerimientos sin atender, las multas pueden acumularse y aumentar considerablemente el monto total a pagar.
No entregar información durante una auditoría o revisión formal (Artículo 85, fracción I del CFF)
Si la autoridad ya inició facultades de comprobación —como una auditoría o visita domiciliaria— y el contribuyente no proporciona información, contabilidad o documentos necesarios, la falta se considera más grave.
En estos casos, la multa oscila entre 25,360 y 76,090 pesos, reflejando que el incumplimiento ocurre dentro de un proceso fiscal en curso, donde la obligación de colaborar con la autoridad es más estricta.
Omitir información solicitada para planear una fiscalización (Artículo 81, fracción XXXIV del CFF)
Antes de iniciar una auditoría formal, el SAT puede solicitar datos o documentos para analizar la situación fiscal del contribuyente. No atender estas solicitudes también genera sanciones, incluso si aún no hay una revisión abierta.
La multa en este supuesto va de 29,930 a 49,870 pesos por cada solicitud no atendida, y puede aplicarse no solo al contribuyente, sino también a terceros relacionados o responsables solidarios.