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Operaciones en corto: ganar cuando el mercado baja

Las operaciones en corto en la bolsa representan la mejor oportunidad en un mercado con tendencia a la baja.
lun 17 junio 2019 12:04 PM
Inversión
Apuesta. En la inversión en largo, si el inversionista cree que el precio de una acción va a subir, compra esos títulos para luego venderlos. En el corto es al revés: primero se venden y luego se compran.

Un inversionista convencido de que las acciones de una empresa van a caer quiere vender. Pero tiene un problema: no cuenta con títulos de esa compañía. El mercado bursátil de capitales le permite, sin embargo, hacer la operación... y tal vez, ganar con ella.

Nuestro inversionista puede vender, por ejemplo, 100 acciones, que alguien le presta, a 10 pesos. Si la acción cayera a 8 pesos, el inversionista compraría de nuevo las 100 acciones, se las regresaría a quien se las prestó y se quedaría con el diferencial, que, en este caso, es de 2 pesos. Es la inversión en corto, otra forma menos común que la inversión en largo, pero que representa la mejor oportunidad en un mercado con tendencia a la baja.

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“Vendiste algo que no era tuyo, lo recompraste más barato y lo devolviste a su dueño”, simplifica Luis Garinian, fundador de Pesos & Sesos, fundación enfocada en la educación financiera.

En la inversión en largo, si el inversionista cree que el precio de una acción va a subir, compra esos títulos para luego venderlos. En el corto es al revés: primero se venden y luego se compran. Para lograr esto, lo que se hace es ‘pedir prestadas’ las acciones.

Este préstamo se hace a través de las casas de bolsa y tiene un costo. “Te cobran por tener acciones que no son tuyas. Las puedes tener por un día, por una semana o por meses, y es como si pagaras una renta”, explica Garinian. La cuota es muy variable, depende de cada una de las casas de bolsa; además, se cobra la comisión de corretaje que, en México, no puede superar el 1.7% por transacción, detalla el especialista.

Lo que determina si un corto es barato o caro depende de la liquidez de las acciones. Hay activos que son baratos para operar en corto, como en Naftrac –que es el ETF que replica el IPC, el principal índice de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV)–, porque es uno los valores más líquidos y más abundantes en el mercado.

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Sin embargo, todo depende del horizonte de inversión de cada uno. “El IPC, por su naturaleza de estar formado por las 35 empresas más importantes de nuestro país, tiende a generar valor en el largo plazo. En el corto y mediano existen variaciones dependiendo de los acontecimientos a nivel local e internacional y podría haber oportunidades”, dice Carlos González, director de Análisis y Estrategia Bursátil de Monex.

Por ejemplo, el IPC acumuló en 2018 una caída de 16%, lo que parecería una oportunidad para entrar a apostar a que seguirá a la baja. Pero González explica que sería sólo de muy corto plazo, porque, en lo que va de este año, el índice ha subido 4%, por lo que podría venir un ajuste a la baja en las siguientes semanas.

Para 2019, Monex tiene un precio objetivo de 48,500 puntos, lo que representa un alza de 16% frente al cierre de 2018. Operar en corto tiene sus propios riesgos. “Si se toma una posición larga, la pérdida máxima es de 100% si el precio cae a cero, pero la ganancia no está topada, se puede ir hasta donde sea. En una posición corta, lo más que se puede ganar es 100% si el precio de la acción se va a cero, pero la pérdida es infinita”, explica Iván Barona, director del área de Business Intelligence de GBM.

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Al igual que otros instrumentos todo se reduce a aprender a manejar el riesgo y leer las señales que manda el mercado, dice Barona. “Los inversionistas se pueden ir en corto porque la acción subió mucho y se busca una corrección o porque lleva rato cayendo”.

Para estudiar más a fondo las oportunidades, se puede echar mano del análisis técnico y del análisis fundamental. “El primero es visualizar y anticipar la psicología del mercado por medio del comportamiento gráfico. Y el fundamental te permite conocer a detalle la salud de la emisora”, comenta Garinian, porque se toman en cuenta las finanzas de las empresas.

Sin embargo, al final de todo, para Barona, “la volatilidad es la que abre la puerta a los traders a que participen en posiciones cortas y largas” y ésta siempre va a estar presente en el mercado, sobre todo, en el mexicano.

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