Entonces, cuando se trata de la deuda de 669 millones de dólares (mdd) con calificación basura de WeWork con vencimiento en 2025, que paga un cupón de menos de 8%, es imposible no preguntarse: ¿Quién es el propietario de estas cosas? Esta es una compañía que logró gastar más de 2,000 mdd en efectivo el año pasado, gracias a una ola de expansión. Su margen Ebitda, en -75%, dice efectivamente que por cada dólar que gana la operadora de espacios de trabajo compartido, logra gastar 1.75 dólares.
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Los principales patrocinadores de WeWork se están arrepintiendo, y la oferta pública inicial (OPI) una vez esperada de su empresa matriz, We Co., se está retrasando. Ahora, algunos directores de la junta planean presionar a su director ejecutivo, Adam Neumann, para que renuncie al cargo, informó Bloomberg News durante el fin de semana. Claro, el precio de los bonos de WeWork ha caído; sin embargo, considerando todo el drama, se mantiene bastante firme, oscilando entre 95 centavos y 105 centavos por dólar. ¿Cómo se explica explica esta reserva de fe?
Un factor podría ser una cláusula de "cambio de control" en el prospecto de WeWork. De activarse, la compañía deberá ofrecer recomprar todos los bonos pendientes al 101% de su monto principal más los intereses acumulados y no pagados a la fecha de compra. Imagine la lucrativa ganancia de capital: el lunes por la mañana, el bono a 2025 de WeWork se cotizaba a 95.8 centavos. ¿Podría SoftBank, con una participación de 29%, hacerse cargo de la empresa en problemas? Su fundador, Masayoshi Son, por su parte, ha perdido la fe en las habilidades de liderazgo de Neumann.