Durante las primeras horas de operación, los mercados globales se desplomaron ante el temor de que la escalada militar en Medio Oriente provocara interrupciones en el suministro de petróleo y una crisis energética global.
La jornada ya venía marcada por fuertes pérdidas en Asia. Las bolsas de la región abrieron con caídas pronunciadas ante el salto del petróleo por encima de los 100 dólares . El Nikkei de Japón llegó a desplomarse más de 7% en la apertura y cerró con una caída cercana al 5%, mientras que el Kospi de Corea del Sur retrocedió alrededor de 6%.
En China, las pérdidas fueron más moderadas, el Hang Seng de Hong Kong cayó cerca de 1.6% y el índice de Shanghái alrededor de 0.7%, reflejando el nerviosismo de los inversionistas ante el riesgo de interrupciones energéticas en Medio Oriente.
Sin embargo, el ánimo de los inversionistas cambió hacia el final de la sesión en Estados Unidos, después de que Trump afirmara en entrevista con CBS que el conflicto estaba “muy completo” y que Irán había perdido gran parte de sus capacidades militares.
La Bolsa de Nueva York también logró revertir pérdidas. El Dow Jones avanzó 0.50%, el Nasdaq ganó 1.38% y el S&P 500 subió 0.83%, pese a que al inicio de la jornada los principales índices llegaron a caer más de 1%, presionados por el repunte del petróleo y el nerviosismo geopolítico.
Recuperación intradía tras la tensión
De acuerdo con Monex, el mercado mexicano registró una jornada de alta volatilidad que comenzó con pérdidas pronunciadas, pero que logró moderarse conforme avanzó la sesión y mejoró el ánimo global.
“El índice tuvo una apertura muy negativa seguida de una recuperación intradía cercana a 2.2%, impulsada por las declaraciones de Donald Trump sobre un posible final del conflicto en Medio Oriente”, señaló la firma en su análisis.
El S&P/BMV IPC acumula un ajuste de 6.6% desde el máximo de 71,601 puntos alcanzado el 11 de febrero, aunque el índice encontró soporte técnico cerca de 65,600 puntos, nivel que coincide con su media móvil de 200 días.
Analistas coinciden que, pese a la reciente corrección, los fundamentos del mercado no han cambiado de manera significativa, aunque los inversionistas deberán incorporar en sus valuaciones las últimas cifras económicas y evaluar los resultados corporativos del primer trimestre de 2026.
El petróleo retrocede desde máximos
Uno de los factores que ayudó a estabilizar los mercados fue la caída de los precios del petróleo. El crudo WTI retrocedió por debajo de los 88 dólares por barril, después de haber superado los 119 dólares en medio de la escalada militar y el temor de que el Estrecho de Ormuz, por donde transita alrededor del 20% del petróleo mundial, quedara bloqueado.
Además, líderes del G-7 señalaron que están dispuestos a liberar reservas estratégicas de crudo si fuera necesario, lo que también contribuyó a reducir la presión sobre los mercados energéticos.
La mezcla mexicana de petróleo, por su parte, escaló a los 84 dólares por barril el viernes, último dato disponible; pero si las tensiones en Medio Oriente se moderan como lo espera el mercado, se espera que la mezcla nacional reduzca parte del salto de 33% en una sola semana de hostilidades.
Bonos y dólar también se relajan
El alivio en la percepción de riesgo también se reflejó en los mercados financieros globales. Tanto el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años como el dólar retrocedieron, señal de una menor demanda por activos refugio.
Para Monex, aunque la volatilidad reciente abre la puerta a una recuperación adicional si se confirma el fin del conflicto, resulta poco probable que las bolsas entren en una nueva fase de máximos históricos en el corto plazo, por lo que el mercado podría atravesar una etapa de reacomodo entre sectores y emisoras.