España, la gran negativa
España ha sido el país europeo con la respuesta más frontal ante el conflicto, lo que le valió un enfrentamiento directo con el gobierno estadounidense.
El gobierno español negó "tajantemente" cualquier intención de colaborar militarmente con Washington, después de que la Casa Blanca anunciara un cambio de posición de España.
"Nuestra posición sigue absolutamente invariable y desmiento tajantemente cualquier cambio", afirmó la noche del miércoles a la radio Cadena SER el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, reiterando la negativa de permitir a Estados Unidos usar bases españolas para atacar Irán.
Albares respondió así a la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, quien sembró la duda momentos antes al afirmar que "en las últimas horas" España había "acordado cooperar con el ejército estadounidense".
"Nuestra posición sobre el uso de las bases sobre la guerra en Oriente Medio (...) no ha cambiado en absoluto", subrayó Albares.
El presidente del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, fue firme por la mañana en una declaración institucional en el Palacio de La Moncloa en Madrid, cuando señaló: "La posición del Gobierno de España se resume en cuatro palabras: no a la guerra".
"No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo y que también es contrario a nuestros valores e intereses, simplemente por el miedo a las represalias de alguno", agregó.
El martes, desde la Casa Blanca, Trump había reaccionado irritado ante la decisión española de no permitir el uso de las bases de Rota y Morón, en el sur del país, acusando a España de comportarse como un "aliado terrible" y amenazando con suspender el comercio entre ambos países.