Cabrera detalló que actualmente existen cerca de 500 emisoras activas en el mercado mexicano, con una fuerte concentración en certificados fiduciarios y apenas 132 emisoras de acciones, las cuales se distribuyen en el mercado cuenta con 19 fibras, 78 CKDs, 36 CERPIs y diversos vehículos estructurados.
“Tenemos un desafío importante delante de nosotros. Tenemos un mercado que si bien ha ido creciendo y cada vez ha impactado mucho más en la economía mexicana, es un mercado todavía incipiente”, dijo.
El presidente de la CNBV insistió en que la prioridad de las autoridades financieras es democratizar el mercado de valores, es decir, lograr que más empresas encuentren en la Bolsa una fuente viable de financiamiento. Según el directivo, el acceso al mercado no solo permite obtener recursos a largo plazo, sino también profesionalizar los gobiernos corporativos y mejorar la capacidad de crecimiento de las compañías.
Cabrera recordó que las pymes generan alrededor de 80% del empleo en México y que muchas quedan fuera del financiamiento bursátil por costos regulatorios y requisitos de entrada, por ello, la estrategia regulatoria se concentra especialmente en este tipo de empresas. Bajo esa lógica, la CNBV impuso el esquema de emisoras simplificadas para facilitar la llegada de empresas medianas al mercado.
Entre las medidas más relevantes, el regulador destacó cambios para evitar tomas hostiles y reducir el temor de empresas familiares a perder el control de sus negocios al abrir capital. La CNBV también trabaja en modificaciones regulatorias para fortalecer los instrumentos estructurados y desarrollar nuevos vehículos que permitan canalizar capital hacia pymes.
El funcionario adelantó que la autoridad financiera también se encuentra afinando el marco regulatorio para fondos de cobertura, con el objetivo de atraer inversionistas más sofisticados y ampliar las opciones de liquidez en el mercado mexicano. La intención es que estos fondos contribuyan a generar estrategias de inversión más complejas y una mayor profundidad bursátil.
Otro de los ejes centrales del mensaje fue la sostenibilidad. La CNBV defendió la adopción de los estándares internacionales NIIF S1 y S2 para la divulgación de información ESG, alineados con tendencias globales de transparencia corporativa, por ello, explicó que la autoridad desarrolló herramientas digitales para apoyar a las emisoras en sus procesos de cumplimiento y evitar prácticas de greenwashing.
“Creemos que este tipo de herramientas no solamente facilitan y contribuyen al cumplimiento regulatorio, sino también permiten precisamente dar certeza de la información”, señaló.