Marisol Nava León, directora general de Licitaciones de Espectro de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), reconoce que el avance de las empresas satelitales es un tema que ya se discute entre la UIT; y en México también empezará a abordarse para evitar que el ‘futuro’ los tome por sorpresa, a pesar de que, hasta ahora, no se cuenta con un registro para adquirir espectro para este tipo de servicios.
En la actualidad, el acceso al espectro radioeléctrico representa uno de los mayores desafíos para los operadores tradicionales, particularmente, en México, donde los altos costos asociados a este recurso presionan las finanzas y operaciones de las empresas de telecomunicaciones, que se han visto obligadas a devolver licencias espectrales.
En México, apenas se utilizan 695 MHz para servicios móviles de alcance masivo, una cifra significativamente menor a los 1,280 MHz recomendados por la UIT para garantizar la calidad y la cobertura de los servicios, de acuerdo con el Programa Nacional de Espectro Radioeléctrico 2026-2030. Mientras que la historia es diferente para gigantes tecnológicos, como Starlink y Amazon, a los que podría resultarles menos restrictivo gracias a su capacidad financiera y su escala global.
“Si las autoridades regulatorias no toman medidas claras y a tiempo, este recurso [el espectro] se puede convertir en un elemento del mejor postor y un poder geopolítico al pensar que son infraestructuras críticas por donde transita la mayor parte de la información del mundo”, detalla Moreno.
Las alianzas
Aunque parte de la industria de las telecomunicaciones consultadas todavía considera el servicio Direct-to-Device como una tecnología complementaria a las redes móviles tradicionales, en tanto sigue en desarrollo, otros actores del sector reconocen que el avance de las compañías satelitales podría transformar el mercado más rápido de lo previsto.
Frente a ese escenario, los especialistas enfatizan que el movimiento que deben emplear los operadores es la generación de alianzas con competidores como Starlink, no solo para ampliar la cobertura, sino como una estrategia necesaria para evitar quedar rezagados en la próxima etapa de la conectividad móvil.
Daniel Hajj, CEO de América Móvil, aceptó en conferencia con analistas del primer trimestre de 2026, que el D2D satelital será la nueva forma en que teléfonos móviles convencionales y dispositivos del IoT se conecten en lugares remotos.
Bajo esa premisa, la empresa estudia la posibilidad de cear acuerdos comerciales con Starlink para complementar sus servicios de conectividad. “Estamos abiertos a hacer cualquier cosa por ellos que tenga sentido para nosotros”.
Televisa, a través de su subsidiaria Bestel, alcanzó un acuerdo comercial con Starlink para revender sus servicios satelitales a empresas en cualquier parte del país, incluso en sitios en donde no hay infraestructura terrestre. Con ello, la compañía pretende ampliar su cobertura, mejorar la disponibilidad del servicio y atender tanto a clientes empresariales como a sectores en regiones donde la infraestructura tradicional es limitada o inexistente.
Además, le permitirá eliminar los costos de implementación de última milla en zonas remotas y reducir significativamente los tiempos de implementación en comparación con la infraestructura tradicional.
Moreno Loza opina que las empresas tradicionales de conectividad enfrentan un déficit de innovación y una lenta adaptación del negocio de las telecomunicaciones al nuevo entorno digital. Mientras desarrollan una nueva estrategia para competir con actores disruptivos, como Starlink y Amazon Kuiper, la única vía disponible es mantenerse cerca de la competencia.
“Si no encuentran nuevos aplicativos en el mediano plazo, sus ingresos en segmentos como pospago, prepago e IoT enfrentarán impactos significativos”, sostiene el analista. “Porque las empresas satelitales están demostrando una capacidad de desarrollo tecnológico más rápida que el despliegue de una red terrestre”.