Cuando internet empieza a construir parte de la marca
Con “Liru Sisa” ocurrió algo distinto. El apodo no salió de una campaña publicitaria ni de un equipo creativo, sino desde internet y desde la manera en que miles de consumidores mexicanos comenzaron a referirse a la marca en tono casual o humorístico.
Ahí aparece uno de los cambios más importantes en marketing en los últimos años. Antes, las compañías controlaban casi por completo slogans, personajes y formas de comunicación. Hoy buena parte de la identidad de una marca también se construye en memes, publicaciones, videos y códigos creados por los propios usuarios.
Little Caesars entendió que el nombre ya había dejado de pertenecer únicamente a internet. “Liru Sisa” se convirtió en una expresión con suficiente reconocimiento público como para generar valor comercial y, eventualmente, confusión si alguien más decidía utilizarla. En lugar de combatir el apodo, la empresa optó por apropiarse legalmente de él.
La decisión también conversa con la manera en que Little Caesars construyó su presencia en México desde su llegada en 2006. La marca apostó por un modelo de pizzas listas para llevar bajo el concepto Hot-N-Ready, eliminando tiempos de espera y simplificando la experiencia de compra. “Queremos que sepan que pueden entrar a la tienda y salir con una pizza caliente en cuestión de minutos”, explicó Guzmán en aquella entrevista.
Mientras otras cadenas cambiaban slogans, rediseñaban personajes o renovaban su imagen, Little Caesars optó por sostener una identidad basada en repetición, reconocimiento y humor sencillo.
Rodrigo Díez considera que esa consistencia ayudó a reforzar la conexión emocional con el consumidor. “La repetición constante de un eslogan o símbolo en distintos canales refuerza el posicionamiento y la conexión emocional con la audiencia”, señaló.
La cadena supera los 500 puntos de venta en México y opera en los 32 estados del país. Datos de Statista muestran que la marca tiene un reconocimiento de 5.1% dentro del sector, solo por debajo de Domino’s, que lidera con 7.3%.
Ahí aparece una de las razones por las que “Liru Sisa” dejó de ser solo un meme. El nombre ya tenía suficiente reconocimiento, conexión cultural y asociación pública como para convertirse en algo que la empresa decidió proteger oficialmente.