México ocupa un lugar relevante dentro de ese calendario porque concentra la mayor base de aficionados de la NFL fuera de Estados Unidos. La liga mantiene una oficina local desde 1998 y ha extendido su presencia mediante transmisiones, patrocinios, licencias, venta de productos y programas de formación deportiva.
Además, la NFL firmó un acuerdo para disputar partidos de temporada regular en la capital mexicana durante tres años a partir de 2026 y renovó sus derechos de transmisión con TelevisaUnivision. El trabajo de comunicación deberá acompañar una apuesta de largo plazo y conservar el interés de la afición entre un partido y otro.
“Para potenciar esta conexión, utilizaremos nuestra metodología 'Culture Up', un enfoque diseñado para que las marcas no solo estén presentes, sino que sean parte esencial de las conversaciones que ocurren en el día a día del país. Nuestra estrategia no se limitará a los momentos obvios del calendario; buscamos integrar la esencia de la liga en el estilo de vida de los mexicanos”, señaló Abraham Castillo.
Una relación de más de dos décadas
La NFL disputó en 2005 su primer partido de temporada regular fuera de Estados Unidos. Los Arizona Cardinals enfrentaron a los San Francisco 49ers en el Estadio Azteca ante 103,467 asistentes, una cifra que confirmó el interés de la afición mexicana por el futbol americano profesional.
La liga regresó en 2016 con el duelo entre Raiders y Texans, que se convirtió en el primer Monday Night Football celebrado fuera de Estados Unidos. Después llegaron partidos en 2017, 2019 y 2022, hasta que la remodelación del estadio interrumpió el calendario mexicano.
El partido de 2026 retomará esa relación después de cuatro años de ausencia y formará parte del mayor calendario internacional en la historia de la NFL. Antes de iniciar la temporada, la liga ya había disputado 62 encuentros de temporada regular fuera de Estados Unidos y ahora sumará sedes como Melbourne, Río de Janeiro y París, además de regresar a Londres, Madrid y Múnich.
Cada una de estas plazas compite por partidos, patrocinios, audiencias y actividades comerciales. En México, diez equipos cuentan con derechos comerciales mediante el Global Markets Program, que les permite organizar eventos, trabajar con marcas y desarrollar comunidades de seguidores fuera de Estados Unidos.
La comunicación con medios y creadores adquiere peso dentro de este esquema. Las transmisiones reúnen audiencias masivas, pero las redes sociales, el contenido local y las experiencias presenciales prolongan la relación con los seguidores, sobre todo entre jóvenes que consumen resúmenes, estadísticas y conversaciones digitales durante toda la temporada.
La expansión también incluye el desarrollo de nuevos jugadores. NFL Flag, el programa infantil y juvenil de futbol bandera, comenzó a operar en México en 2000 y podría alcanzar a 3.3 millones de niñas y niños durante 2026, según las proyecciones de la liga. La disciplina tendrá mayor exposición cuando debute como deporte olímpico en Los Ángeles 2028.
Burson deberá vincular el partido, los programas juveniles, los patrocinadores y el contenido digital dentro de una misma narrativa. La agencia también tendrá que comunicar que la presencia de la NFL en México abarca actividades permanentes y no depende exclusivamente de la visita anual de dos equipos.
“Nuestro éxito se medirá por qué tan profundo logramos permear en nuevos públicos, como los jóvenes y las mujeres que hoy se acercan al futbol americano por primera vez. Observaremos de cerca cómo la NFL se empieza a discutir en espacios que antes no frecuentaba: desde las redes sociales y plataformas de entretenimiento hasta medios de estilo de vida”, comentó Castillo.
“En última instancia, el indicador clave será la recurrencia. Queremos ver que la gente pase de ser un espectador ocasional, que solo sintoniza el Super Bowl, a ser un aficionado que vive y participa de la emoción de la liga durante toda la temporada”, añadió.
La cuenta llega después de que Burson reforzó durante 2026 sus capacidades globales en deportes, entretenimiento, redes sociales e influencia, áreas que resultan relevantes para una liga interesada en crecer a través de comunidades, figuras públicas y experiencias culturales. Sin embargo, la agencia no informó el valor económico del contrato ni precisó si la relación continuará después de la temporada 2026-2027.