Netanyahu está a punto de amarrar su quinto mandato en Israel
JERUSALÉN (CNN) —Parecía que Benjamín Netanyahu estaba a punto de amarrar un quinto mandato histórico como primer ministro de Israel el miércoles, 10 de abril, tras el final dramático de unas elecciones muy reñidas.
El partido Likud de derecha, al que pertenece Netanyahu, se enfrentó con el partido centrista Azul y Blanco , encabezado por su exjefe de gabinete, Benny Gantz. La prensa israelí reporta que con más del 97% de los votos contados, ambos partidos se quedarán con 35 escaños cada uno.
Sin embargo, con base en los recuentos más recientes, parece que Netanyahu tiene el camino libre al poder. El bloque encabezado por Likud podría asegurar 65 de los 120 escaños del Knéset si combina los escaños que ganaron dos partidos religiosos ultraortodoxos —a los que les fue muy bien en las urnas— con los de los partidos de derecha más pequeños. El bloque de centro-izquierda, encabezado por Gantz y respaldado por los partidos árabes, se quedaría con solo 55 escaños.
Gantz reconoció que Netanyahu tiene la ventaja. "Parece que las probabilidades no están a nuestro favor", dijo en una nota a sus colegas del partido la mañana del miércoles, aunque insistió en que los resultados cuentan "una historia inconclusa".
Netanyahu se proclamó victorioso la noche del martes, 9 de abril. "El bloque de derecha, encabezado por Likud, obtuvo una victoria clara. Le agradezco a Israel por la confianza. Empezaré a formar un gobierno de derecha con nuestros socios naturales a partir de esta noche", dijo Netanyahu.
El panorama electoral podría cambiar si algunos de los partidos de derecha más pequeños decidieran apoyar a Gantz , cosa que, de acuerdo con los observadores, es poco probable. Todavía falta contar los votos de los diplomáticos y los soldados en el extranjero.
Si Netanyahu asegura el codiciado quinto mandato, se volverá el líder de Israel con más tiempo en el cargo y superaría a David Ben-Gurión, fundador del país.
Oficialmente, el presidente de Israel, Reuven Rivlin, debe decidir a quién le corresponde formar el nuevo gobierno. Rivlin anunciará su decisión tras consultar a los líderes de los partidos políticos que obtuvieron votos suficientes para entrar al Knéset. Estas consultas toman algunos días y lo más probable es que el presidente anuncie su decisión dentro de una semana.
En los últimos días de la campaña, Netanyahu hizo un viraje marcado a la derecha y se comprometió a anexar los asentamientos de la Margen Occidental y lo reelegían; advirtió además a sus bases electorales que el fin de su gobierno firme de derecha indicaría el comienzo de un gobierno débil de izquierda.
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Netanyahu compitió en los comicios entre denuncias inminentes por corrupción y abuso de confianza, lo que calificó como cacería de brujas de las élites de izquierda, promovida por la prensa. Aún no se fija la fecha de la audiencia final del caso.
Al principio, Netanyahu se enfrentó a una amplia gama de oponentes. Sin embargo, tres exlíderes de las fuerzas armadas se unieron a un conductor de noticiero vuelto político para crear el partido Blanco y Azul, cuyo nombre alude a los colores de la bandera de Israel.
Las cifras del partido —encabezado por Gantz, quien solía estar a cargo del Ejército en el gobierno de Netanyahu— crecieron considerablemente y las elecciones se volvieron una carrera entre dos contendientes.
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Netanyahu, a quien tanto sus partidarios como sus detractores llaman Bibi, se centró en pulir su estatus de actor internacional con lazos cercanos tanto con el presidente de Estados Unidos como con el de Rusia.
En una visita que Netanyahu hizo a Washington durante la campaña, Donald Trump firmó una proclama en la que reconoció la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán , con lo que desafió el consenso internacional.
Además, en los últimos días de las elecciones, en una visita a Moscú, Netanyahu pudo agradecerle personalmente a Vladimir Putin la intervención de Rusia en la localización de los restos de un soldado israelí que llevaban 37 años perdidos en Líbano.
Como su victoria es casi un hecho, ahora la atención se centrará en las acusaciones de corrupción. La Suprema Corte decidirá si Netanyahu puede seguir en el cargo si queda sujeta a proceso. Netanyahu niega que haya irregularidades.