El objetivo es que los 13 millones de reales (unos 2.5 millones de dólares) otorgados al mes solo circulen dentro de los límites de Maricá. “El resultado es que se alcanzan dos objetivos al mismo tiempo: además de elevar los ingresos de las personas por encima de la línea de la pobreza, el programa también beneficia a las personas más pobres del municipio con el desarrollo de la economía local”, dice José Carlos Azevedo, secretario de Economía Solidaria de Maricá.
Con menos pobreza y desocupación que el promedio de Brasil, los beneficios de “Renta Básica Ciudadanía” están a la vista. Sin embargo, no está claro que el modelo de Maricá pueda ser replicado por otras localidades. Gracias a su litoral de 46 kilómetros lindantes con los prolíficos campos petroleros de la cuenca de Santos, Maricá es el municipio brasileño que más royalties percibe en compensación por la exploración de hidrocarburos. En los últimos cinco años recibió 4.8 billones de reales. Con ese ingreso, Maricá es la localidad que cuenta con más recursos para gastar por habitante en Brasil.
No obstante, asoma un riesgo en el horizonte que podría desbaratar ese paraíso. El Supremo Tribunal Federal (STF) –el máximo organismo judicial de Brasil- tiene pendiente la decisión en torno a autorizar una distribución igualitaria de los recursos del petróleo entre todos los municipios, a diferencia del actual esquema que favorece a las regiones productoras. En caso de concretarse el cambio, Maricá perdería el 69% de sus ingresos por royalties, según la Agência Nacional do Petróleo (ANP).
Esa decisión judicial será clave para saber si Maricá podrá cumplir con el sueño de universalizar el ingreso básico en 2022. En cualquier caso, el modelo ya puede exhibir resultados concretos que pueden ser tomados en cuenta por otras regiones de América Latina.
"Estamos entrando en un período en que una buena porción de los empleos de todo el mundo dejará de existir y eso implica que se volverá vieja aquella máxima de dar a los pobres la caña de pescar en lugar de repartir los peces", dice Marcelo Lessa, director de comunicación de la Red Brasileña de Renta Básica, en Río de Janeiro. "No habrá caña para todo el mundo por lo que hay que empezar a aplicar programas de renta básica universal: Maricá está demostrando que eso es posible".