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ONU: la producción de combustibles fósiles excede 120% las metas climáticas

La extracción de carbón, petróleo y gas debe reducirse un 6% anual de aquí a 2030 si se pretende limitar el calentamiento global a 1.5 grados, de acuerdo a Naciones Unidas.
jue 03 diciembre 2020 12:08 PM
Combustibles fósiles
Algunos de los mayores productores de combustibles fósiles del mundo, incluido Estados Unidos, se cuentan entre quienes aspiran a grandes expansiones en el suministro de combustibles fósiles.

Los gobiernos del mundo planean producir en 2030 más del doble de carbón, petróleo y gas de lo que sería consistente para frenar el calentamiento global, dijeron el miércoles Naciones Unidas y grupos de investigación en la más reciente advertencia sobre cambio climático.

Algunos de los mayores productores de combustibles fósiles del mundo, incluidos Australia, China, Canadá y Estados Unidos, se cuentan entre quienes aspiran a grandes expansiones en el suministro de combustibles fósiles.

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La producción de carbón, petróleo y gas aumentará un 2% anual entre 2020 y 2030, proyecta el informe realizado por varios institutos de investigación y el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA).

Varios países no incluidos en el análisis de brechas publicaron o actualizaron planes que apuntan a intenciones de un mayor crecimiento en la producción de petróleo.

Para el período 2020-2030, México preveía un crecimiento del 50%, Brasil y los Emiratos Árabes Unidos planificaron un aumento del 70% cada uno, y Argentina apuntó a un aumento del 130% en la producción de petróleo.

Estos datos son incompatibles con los objetivos del Acuerdo de París sobre el Clima: superan en 50% el límite para no superar los + 2ºC respecto a la era preindustrial, y 120% para limitar el calentamiento a +1,5ºC.

Esas metas requieren que la producción de combustibles fósiles disminuya alrededor de un 6% por año entre 2020 y 2030.

Este año, la pandemia de COVID-19 y las medidas de bloqueo para detener su propagación han provocado caídas a corto plazo en la producción de carbón, petróleo y gas.

Según "estimaciones preliminares" citadas en el informe, la producción de energías fósiles podría disminuir 7% en 2020 respecto a 2019 (8% para el carbón, 7% para el petróleo y 3% para el gas).

Para permanecer en el umbral de +1,5ºC, habría que reducir la producción de 6% cada año de aquí a 2030 (11% carbón, 4% petróleo y 3% gas), prosigue.

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Pero los planes y las medidas de estímulo anteriores al COVID-19 apuntan a una continuación de la creciente brecha de producción mundial de combustibles fósiles, según el informe.

"Nuestra investigación muestra claramente que estamos confrontados a perturbaciones climáticas graves si los países continúan produciendo combustibles fósiles a los niveles actuales, sin hablar de sus aumentos previstos", dijo Michael Lazarus, autor principal del informe y director del Instituto de Medio Ambiente de Estocolmo.

En efecto, los planes de reactivación pospandemia no son alentadores.

"Las respuestas de los gobiernos a la crisis han tenido tendencia a intensificar los modelos existentes antes de la pandemia: quienes subvencionaban masivamente las energías fósiles aumentaron su apoyo y quienes habían suscrito compromisos más importantes en energías limpias utilizan los planes de relanzamiento para acelerar la transición", según el informe.

"Desgraciadamente, la mayoría de los principales países productores (de energías fósiles) se hallan en la primera categoría", añadió.

Así, los gobiernos del G20 se comprometieron a destinar 230,000 millones de dólares a sectores responsables de la producción y consumo de energías fósiles (aerolíneas, fabricantes de automóviles...) y solo 130,000 millones de dólares a energías limpias, según el informe.

Por ejemplo, el gobierno de México anunció un plan para reducir el impuesto a la extracción de petróleo en respuesta a la caída internacional del petróleo, proporcionando un estimulo fiscal equivalente a 3,000 millones de dólares a Pemex, la compañía petrolera estatal.

"Ahora que buscamos relanzar la economía tras la pandemia, invertir en energías e infraestructuras limpias será positivo para el empleo, (...) la salud y el aire puro", comentó Inger Andersen, directora ejecutiva del PNUMA.

Con información de AFP y Reuters

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