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La Lista del Pueblo, el experimento independiente que fracasó en Chile

La revelación que Rodrigo Rojas, uno de los rostros de las protestas sociales de 2019, mintió sobre su cáncer pone en jaque a los independientes en la Convención Constituyente.
mié 08 septiembre 2021 05:04 AM
Rodrigo Rojas, miembros de la Asamblea Constituyente de Chile, mira directo a cámara.
Rodrigo Rojas, uno de los siete miembros de la mesa directiva de la Convención, reveló el sábado que no padecía cáncer como afirmó para aupar la lucha por un cambio de modelo social.

La revelación de un falso cáncer de un constituyente que ganó empatía y votos fue la estocada final para la Lista del Pueblo, un grupo heterogéneo que mostró la cara del "Chile real" y que tras irrumpir hace 70 días en la Convención Constituyente hoy luce enterrado.

En cuestión de días, este grupo heterogéneo, conformado por personas sin experiencia política (amas de casa, profesionales, abogados y activistas) que llegó a tener 27 de los 155 escaños del órgano constituyente ha vivido un éxodo entre sus integrantes y se ha quedado solo con 2 asientos.

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El quiebre empezó con divisiones internas, luego vino un supuesto fraude en la inscripción de un candidato presidencial y siguió este fin de semana la revelación de una mentira que terminó por fraccionar a un grupo de amas de casa, profesores y líderes comunitarios que se unieron por la rabia del estallido social de octubre de 2019.

Tras el plebiscito de octubre 2020 se embarcaron juntos en el camino institucional para salir de la crisis y cambiar una Constitución hecha a medida de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). Llegaron a la Convención Constitucional el 4 de julio y ya no llevan ni el nombre.

"Es triste, hay desilusión, y es preocupante para el proceso de cambio que tiene que llevar adelante la Convención Constitucional", dijo a la AFP Ángel Spotorno, ex integrante del Comité Ejecutivo de La Lista del Pueblo (LDP).

Estos son algunos de los golpes que sufrió la agrupación que terminaron por disolverla.

El falso cáncer de Rodrigo Rojas

El lunes buena parte de la sociedad seguía impactada por el último escándalo que remece a uno de los integrantes más reconocibles de la LDP, Rodrigo Rojas, uno de los siete miembros de la mesa directiva de la Convención, que el sábado reveló que no padecía cáncer como afirmó para aupar la lucha por un cambio de modelo social.

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Durante las manifestaciones de finales de 2019 —consideradas la antesala de la redacción de la nueva Constitución— el activista de 37 años afirmó en diversas ocasiones que padecía una leucemia linfoblástica mixta y reivindicó la sanidad chilena, criticada por muchos por sus altos costos y privatización.

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Después de meses en las calles, Rojas saltó a la política como uno de los fundadores de la Lista del Pueblo, que en mayo obtuvo 27 de los 155 escaños de la convención, articulando su discurso y su campaña en torno a su enfermedad, sobre la que habló en varias entrevistas y en Internet.

El sábado 4 de septiembre, el independiente reconoció que padece otra enfermedad sobre la que existe un "gran estigma" social y agregó que sintió "mucha vergüenza por el daño que podría traer a su familia" reconocer su verdadero diagnóstico.

Un trabajo del diario La Tercera llevó a Rojas a revelar que nunca fue diagnosticado de cáncer.

El futuro político de Rojas es incierto dada la excepcionalidad de la situación, aunque los expertos señalan que la renuncia voluntaria de un convencional, cargo que se rige con las normas de los parlamentarios, no está contemplada.

La mentira desató innumerables reproches en redes sociales y críticas feroces del oficialismo, que exigió la salida de Rojas y criticó duramente a la Lista del Pueblo.

"Como ser humano solidarizo con él [con Rojas], pero él como convencional está en un tremendo problema y representa un gran problema para la Convención", afirmó Spotorno, que sigue apoyando el proceso constituyente, "pero desde un espacio ya apartado de la Lista del Pueblo”.

El conservador Sebastián Sichel, uno de los candidatos favoritos de cara a las presidenciales del próximo noviembre, agregó que "la descomposición de la izquierda y la falta de conducción reafirma el desafío de mayorías que garanticen gobernabilidad”.

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El lunes la mesa directiva de la Convención, que preside la mapuche Elisa Loncón, presentó antecedentes a la Fiscalía para que investigue el caso, porque Rojas Vade había presentado una declaración de patrimonio con una deuda bancaria por supuestos tratamientos de quimioterapia.

Según detalla el texto acusatorio, Rojas habría mentido en la declaración de intereses y patrimonio que se exige a los constituyentes al haber afirmado tener una deuda de 27 millones de pesos (sobre 35,000 dólares) por el financiamiento de un tratamiento contra el cáncer.

"Hemos tomado conocimiento a través de los medios que el señor Rojas ha afirmado no tener cáncer y que, por tanto, la declaración referida no sería fidedigna", indica la denuncia.

Fraude electoral

Las diferencias entre sus integrantes saltaron desde las primeras semanas cuando tuvieron que fijar posturas sobre diversos temas de la Convención.

Luego se apuraron en designar un candidato presidencial para figurar entre las opciones de las elecciones del 21 de noviembre, que decidirán al sustituto del conservador Sebastián Piñera.

La fallida candidatura presidencial del grupo, la del activista indígena Diego Ancalao, fue anulada hace dos semanas por la presunta falsificación de la validación notarial del 60% de las firmas requeridas y fueron “avaladas” por un notario que había muerto. Esto gatilló la salida de muchos de los integrantes de la LDP.

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"La gran mayoría de los convencionales (de la LDP) no estuvo de acuerdo en seguir en ese espacio de Asamblea, porque muchos respondían a sus organizaciones bases y otros ocuparon la Lista como plataforma electoral", indicó Alejandra Pérez al diario La Tercera la semana pasada, cuando 17 convencionales del grupo decidieron cambiarse el nombre a "Pueblo Constituyente".

Para algunos miembros, tratar de irrumpir en la política más allá del espacio de la convención constituyente fue un error.

"Tratar de iniciar una carrera presidencial y parlamentaria fue uno de nuestros mayores errores, nos faltó madurez política", reconoció a la agencia EFE Manuel Woldarsky, que el miércoles 1 de septiembre oficializó su salida del pacto junto a otros 16 constituyentes.

"Aún así todos seguiremos trabajando juntos con voluntad transformadora en la redacción de una nueva carta magna", agregó.

Sobre la carrera presidencial, los especialistas concuerdan con que la fallida apuesta de La Lista del Pueblo favorecerá al ex líder estudiantil Gabriel Boric, de izquierda, en las elecciones del próximo 21 de noviembre.

Junto al derechista Sebastián Sichel, Boric es una de las cartas más fuertes para sustituir al actual presidente, el conservador Sebastián Piñera, y ahora podría atraer a los votantes que buscaban a un candidato fuera de los partidos tradicionales.

La idealización de los representantes independientes

En las elecciones de mayo, 27 desconocidos de varias regiones de Chile y sin plataforma electoral detrás lograron llegar como un bloque de izquierda a la Convención de 155 miembros y sorprendieron a los partidos políticos, encuestadoras, analistas y medios.

"En todo el mundo los partidos políticos tienen problemas serios para sostenerse hoy y hay incentivo para que grupos que no son partidos políticos irrumpan electoralmente", sostuvo ante la AFP Juan Pablo Luna, académico en ciencias políticas de la Universidad Católica y para quien esta caída es "natural".

Luna indicó que no era una sorpresa la desintegración de la Lista del Pueblo, "en términos de que fue una alianza más bien instrumental entre liderazgos muy diferentes que además hicieron política desde una posición moralizante y como antisistema”.

"Empezaron a mostrar rasgos humanos y eso destruye este tipo de plataformas rápidamente", indicó.

Varios analistas consideraron que con la LDP se cayó en una idealización rápida de los independientes en un clima de gran desconfianza en las instituciones y desprestigio de los partidos.

"Es el problema de no tener un partido político y esa es la diferencia entre un partido político y un conjunto de gente que se suma, pero que luego cuando tienen que tomar decisiones comunes, en conjunto, se pelea, se desintegra", agregó.

Para la socióloga de la Universidad de Santiago Lucía Dammert, este grupo pecó de "amateurismo político" y pese a que "podría haberse convertido en un protopartido", su "escasa organización los terminó devorando".

"Pusieron demasiado énfasis en su trabajo más allá de la convención y se presentaron como el recambio completo de la política, pero los escenarios son cambiantes hoy en día", esgrimió a EFE.

El politólogo de la Universidad de Talca Mario Herrera sostuvo que los recientes escándalos del grupo se deben a "la tensión constante del pacto por tratar de avanzar en el curso político sin institucionalizarse, sin reglas y como un movimiento inorgánico".

"Ya no van a tener tanta legitimidad dentro de la convención. Antes eran los paladines de la justicia y los representantes de la gente, la transparencia y las buenas prácticas, ahora no", afirmó a EFE.

El fin del estallido social chileno

El proceso constituyente se ideó como la salida política para amainar el estallido social de 2019, una ola de marchas masivas por un modelo socioconómico más justo, y el inesperado éxito de esta lista fue interpretado por los expertos como un rechazo a los partidos políticos tradicionales.

El director de la Escuela de Gobierno de la Universidad San Sebastián, Jaime Abedrapo, opina que la Lista del Pueblo "ha perdido todo viso de legitimidad" en el último mes y "ha dejado huérfanos a un gran porcentaje de gente que confió en ellos para encauzar las demandas ciudadanas".

"Chile está entrando en el fin del estallido social, un período de incertidumbre en el que no está claro quién va a poder canalizar los anhelos de transformación que emanaron de las calles", expresó a EFE.

Del grupo también se desligó recientemente Fabiola Campillai, una víctima emblemática de violaciones a los derechos humanos durante las marchas, que fue agredida por un agente que la dejó ciega con un bote de gas y que se presentaba como parlamentaria por esta lista.

En momentos en que llueven las críticas de todo tipo, el vicepresidente de la Convención, Jaime Bassa, lamentó el caso de Rojas Vade pero subrayó que "si nos vamos a tomar en serio eso de que las personas pasan y las instituciones quedan (...), entonces dejemos que las instituciones funcionen".

Con información de AFP y EFE

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