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Rusia comienza la movilización de tropas adicionales a Ucrania

Las autoridades han dicho que miles de personas se ha presentado voluntariamente para ir al frente, aunque en las fronteras miles de personas huyen del país para no acudir al combate.
vie 23 septiembre 2022 09:58 AM
Un hombre fuma un cigarro frente a un mural en homenaje al ejército ruso en Moscú, Rusia.
El Ministerio de Defensa ruso dijo que algunos empleados que trabajan en industrias de importancia crítica quedarían excluidos del reclutamiento.

Moscú empezó su movilización de tropas adicionales el jueves para reforzar su ofensiva en Ucrania, después de que las autoridades anunciaran que miles de personas se habían presentado voluntariamente, y pese a que muchos rusos huyen del país para no verse obligados a combatir.

En imágenes difundidas en las redes sociales después de que el presidente Vladimir Putin ordenara la víspera la movilización de reservistas se puede ver a cientos de ciudadanos rusos respondiendo a convocatorias militares.

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El llamado a filas tiene lugar tras los duros reveses de las fuerzas rusas en septiembre luego de la contraofensiva ucraniana en el noreste y el este del país. También coincide con votaciones de anexión a Rusia en varios territorios ucranianos controlados por Moscú.

El ejército ruso dijo el jueves que cerca de 10,000 personas se presentaron voluntarias en las últimas 24 horas para ser movilizadas.

Eximidos

Rusia dijo el viernes que estaba eximiendo a algunos banqueros, trabajadores informáticos y periodistas de ser reclutados en el Ejército.

El ministro de Defensa, Serguéi Shoigu, dijo el miércoles que Rusia intentaría incorporar a filas a 300,000 soldados más para la guerra de Rusia en Ucrania, a lo que el Kremlin se refiere como "movilización parcial”.

La sección del decreto oficial que anunciaba la movilización y que incluía el número de personas que serían reclutadas se mantuvo clasificada y no se publicó, dijo a periodistas el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

El Ministerio de Defensa ruso dijo que algunos empleados que trabajan en industrias de importancia crítica quedarían excluidos del reclutamiento en un intento de "garantizar el trabajo de industrias específicas de alta tecnología, así como el sistema financiero de Rusia”.

 

Las excepciones se aplican a algunos trabajadores de la informática, las telecomunicaciones y los profesionales de las finanzas, así como a algunos empleados de medios de comunicación "sistémicamente importantes" y proveedores interdependientes, incluidos los medios de comunicación registrados y las emisoras.

Rusia clasifica como "sistémicamente importantes" a los grandes empleadores y a las principales empresas de determinados sectores si cumplen determinados umbrales en términos de plantilla, ingresos o pagos fiscales anuales.

La clasificación permite a las empresas obtener beneficios especiales del Kremlin, como préstamos respaldados por el gobierno, rescates e inversiones estatales, lo que ocurrió recientemente durante la pandemia de COVID-19.

Entre los medios de comunicación previamente clasificados como tales se encuentran varios canales de televisión, emisoras de radio, agencias de noticias y periódicos estatales, así como algunos de los pocos medios de comunicación privados de Rusia.

El Ministerio de Defensa dijo que los jefes de las empresas deben elaborar listas de sus empleados que cumplen los criterios y pueden ser excluidos de la movilización.

 

"Protesten o ríndanse"

Desafiante, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, instó a los rusos a "protestar" contra la movilización o a "rendirse".

“55,000 soldados rusos han muerto en esta guerra en seis meses (...) ¿Quieren más? ¿No? Entonces, ¡protesten! ¡Luchen! ¡Huyan! O ríndanse", dijo en ruso en un mensaje en vídeo. "Son sus opciones de supervivencia", añadió.

En un discurso a la nación la víspera, Putin ordenó la movilización parcial de reservistas y dijo estar dispuesto a usar "todos los medios" de su arsenal frente a Occidente, a quien acusa de querer "destruir" a Rusia.

El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, instó el jueves a la comunidad internacional a hacer rendir cuentas al mandatario ruso, en una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre los abusos en Ucrania.

“Rusia también tiene armas de destrucción masiva”, advierte Putin a Occidente

"No podemos dejar al presidente Putin que se salga con la suya", declaró el jefe de la diplomacia estadounidense.

 

El canciller ruso, Serguéi Lavrov, rechazó las acusaciones y pidió que se castigue más bien al gobierno de Kiev, apoyado por Occidente.

"Estados Unidos y sus aliados, con la connivencia de las organizaciones internacionales de derechos humanos, han estado cubriendo los crímenes del régimen de Kiev", respondió Lavrov.

"Votaciones" de anexión

Esta confrontación diplomática coincide con los "referendos" que, de viernes a martes, llevarán a cabo cuatro regiones ucranianas bajo control total o parcial de Moscú para ser anexadas por Rusia.

Pese a la indignación que suscitan en Occidente, las autoridades prorrusas instaladas en estos territorios reiteraron que los procesos iban a efectuarse.

"La votación empieza mañana y nada podrá impedirlo", señaló a la televisión rusa el jefe de la administración de ocupación de la región de Jersón, Vladimir Saldo.

La entidad electoral de los separatistas prorrusos de Donetsk informó que "por temas de seguridad", la consulta se organizaría casi puerta a puerta, "delante de las viviendas", durante cuatro días y los centros electorales sólo abrirían "el último día", el 27 de septiembre.

El expresidente ruso Dmitri Medvedev y actual número dos del Consejo de Seguridad del país repitió en Telegram que las regiones de Lugansk, Donetsk — en el este—, Jersón y Zaporiyia — en el sur— "integrarán Rusia".

Y luego afirmó que su país estaba preparado para efectuar un ataque nuclear contra Occidente si era necesario: los misiles "hipersónicos rusos son capaces de alcanzar sus objetivos en Europa y Estados Unidos mucho más rápido" que las armas occidentales.

La doctrina militar rusa prevé la posibilidad de recurrir a ataques nucleares si los territorios considerados como rusos por Moscú son atacados, lo que podría ser el caso de las zonas anexadas.

En el terreno, los bombardeos persisten.

Nueve misiles cayeron sobre la ciudad de Zaporiyia, en el sur de Ucrania, bajo control ucraniano, y según las autoridades locales alcanzaron un hotel y causaron al menos un muerto.

Los separatistas de Donetsk (este) acusaron a Kiev de haber bombardeado un mercado, donde murieron seis personas. La prensa local difundía imágenes de un autobús calcinado y un cadáver en la carretera.

"No quiero morir"

Rusia confirmó la llegada de 55 prisioneros de guerra intercambiados con Ucrania, en el mayor canje desde el inicio de la invasión.

El presidente Zelenski se congratuló de la liberación de 215 ucranianos, entre ellos jefes de la defensa de la acería de Azovstal de Mariúpol, en el sureste, símbolo de la resistencia ucraniana y que Moscú califica de "neonazis".

Pero muchos de estos prisioneros fueron "brutalmente torturados" durante su cautiverio y "absolutamente todos" "necesitan una rehabilitación psicológica", dijeron varios altos responsables de Kiev.

En Rusia, el anuncio de la movilización suscitó múltiples manifestaciones en todo el país, y al menos 1,332 personas fueron detenidas.

Muchos medios informaron también que hubo una avalancha de intentos para irse del país.

En la cercana Armenia, en el aeropuerto de Ereván, rusos admitieron haber huido de la movilización. Dmitri, de 45 años y una pequeña bolsa en la mano, explicó haber dejado a su mujer y sus hijos en el país.

"No quiero morir en esta guerra sin sentido. Es una guerra fratricida", aseguró, preservando su anonimato.

En Finlandia, las autoridades han visto un aumento importante de las entradas de rusos a través de su frontera y prevén que el número siga creciendo.

El número de rusos que entraron el día anterior fue más del doble de los que llegaron la semana pasada, dijeron agentes fronterizos citados por la agencia Reuters.

"Esta mañana sigue habiendo mucha gente, (...) quizá haya aumentado un poco con respecto a ayer", dijo un portavoz de la guardia fronteriza.

Max, un estudiante ruso de 21 años que no quiso dar su apellido, dijo que iba a Finlandia para tomar un vuelo a Alemania con el fin de visitar a sus familiares.

"Técnicamente, soy un estudiante, así que no debería temer ser reclutado, pero hemos visto que las cosas están cambiando muy rápidamente, así que asumo que hay una posibilidad", dijo a Reuters tras cruzar la frontera en Vaalimaa.

"Sólo quiero estar a salvo", dijo.

Unas 7,000 personas entraron desde Rusia el jueves, unas 6,000 de ellas rusas, lo que supone un aumento del 107% en comparación con el mismo día de la semana anterior, según los guardias fronterizos.

Tres personas habían solicitado asilo el jueves. Ninguna lo había hecho la semana anterior, dijo.

Los pasos fronterizos terrestres finlandeses han permanecido entre los pocos puntos de entrada a Europa para los rusos después que una serie de países cerraran tanto las fronteras físicas como su espacio aéreo a los aviones rusos en respuesta a la invasión rusa de Ucrania.

En Vaalimaa, el punto de paso más concurrido, los automóviles hacían cola hasta 400 metros el viernes, una fila más larga que la del día anterior, según un funcionario de fronteras.

Ante esta estampida, Alemania se dijo dispuesta a acoger a desertores del ejército ruso "amenazados de grave represión".

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