BRICS vs G7
"Los BRICS no pueden ser un club cerrado. El G7 [de las mayores potencias occidentales] es un club cerrado (...) y de los ricos. No queremos ser eso. Queremos crear una institución multilateral y proponer algo distinto", dijo el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en una entrevista desde Sudáfrica con las redes sociales.
Sin embargo Lula afirmó que el este bloque no pretende desafiar a otras coaliciones internacionales, como el G7, o a Estados Unidos, sino "organizar" el llamado Sur Global.
"No queremos ser un contrapunto al G7, al G20 o a Estados Unidos", dijo Lula en una transmisión en directo por las redes sociales mientras asiste a la cumbre del BRICS en Sudáfrica. "Sólo queremos organizarnos".
Desde su fundación, en 2009, los BRICS aparecieron como una amenaza a la hegemonía del G7, el grupo que reúne a las principales economía industrializadas del mundo.
La crisis de 2008 y el crecimiento acelerado de la economía de China e India ya eran una razón para creer que estos países superarían rápidamente el poderío económico de Estados Unidos, Alemania, Canadá, Francia, Italia, Japón y Reino Unido.
Actualmente las economías BRICS representan el 25% del PIB global, el 42% de la población y más del 16% del comercio mundial.
Las economías del G7 representan más del 45% del PIB mundial, aunque solo cuentan con el 10% de la población total. Su peso en la economía global es indiscutible pero también decreciente. El G7 llegó a representar el 75% del PIB mundial.
Aunque China e India, principalmente, han aumentado su poderío económico esto no se ha visto traducido en mayor influencia geopolítica.
"No creo que esta cumbre arroje resultados tan espectaculares porque el poder sigue estando en manos de los países occidentales. China está creciendo, pero aún no es la potencia dominante", apuntó Steven Gruzd, del Instituto Sudafricano de Relaciones Internacionales.