Esta decisión, que se da en la recta final del mandato de Biden, podría ser revertida por el gobierno republicano de Donald Trump, quien asumirá el cargo el lunes 22 de enero. Aunque hubo preguntas sobre si los demócratas se habían coordinado con la administración entrante, el alto funcionario afirmó que las administraciones habían estado "en comunicación regularmente sobre una variedad de temas, y este es uno de los asuntos tratados".
Este giro en la política estadounidense hacia Cuba marca un contraste con la postura adoptada por el gobierno de Trump, que, en su primer mandato (2017-2021), había reforzado las sanciones y reincorporado a la isla en la lista negra de países patrocinadores del terrorismo. Esta medida, en su momento, dificultó las transacciones comerciales e inversiones internacionales en Cuba, debido a las sanciones que las empresas se exponen al realizar negocios con la isla.
El presidente Biden, al asumir en 2021, había prometido revisar la política hacia Cuba. Sin embargo, el cambio de postura se complicó tras las manifestaciones en Cuba en julio de 2021, que resultaron en un muerto, decenas de heridos y cientos de manifestantes encarcelados.
A pesar de este contexto, Biden ha optado por tomar otras medidas unilaterales que abren una puerta hacia el acercamiento entre ambos países.
Una de estas medidas es la suspensión de la capacidad de los estadounidenses "para presentar reclamaciones en los tribunales de su país con respecto a propiedades cubanas potencialmente expropiadas".
Para ello, Biden emitirá una exención al título 3 de la ley Helms-Burton, que permitía a los ciudadanos estadounidenses demandar por propiedades expropiadas por el gobierno cubano desde 1959, una legislación que fue activada por Trump.
El presidente también rescindirá un memorando de junio de 2017 que prohibía ciertas transacciones financieras con entidades cubanas, en un intento por reducir la influencia de los servicios de seguridad e inteligencia cubanos sobre la economía de la isla, mientras se buscaba promover el bienestar de la población y las empresas privadas cubanas.
Con información de AFP