China es, por mucho, el país con las mayores reservas comprobadas de este tipo de materiales, pues más de un tercio de ellas se encuentran en su territorio.
Además de minerales más tradicionales, Venezuela cuenta con una dotación relevante de “tierras raras”, especialmente coltán y torio.
En 2010, el entonces presidente Hugo Chávez declaró durante una rendición de cuentas ante la Asamblea Nacional, que el país contaba con importantes reservas de coltán, un mineral también conocido como “oro azul”.
Un descubrimiento que implicaría que esta nación contase con “una gigantesca reserva de un mineral estratégico”, según reseñó la estatal RNV.
El coltán recibe su nombre por la abreviatura de dos de sus componentes: columbita (col), empleada en la fabricación de aleaciones especiales de dura resistencia, y tantalio (ta), considerado indispensable para la elaboración de condensadores electrolíticos con los que funcionan computadoras portátiles, teléfonos celulares, dispositivos de video, aparatos de sonido, consolas de juegos, GPS y televisores, entre otros.
“Se sabe que Venezuela alberga depósitos de coltán y bauxita, aunque en la actualidad no hay minería a escala industrial”, señala el CSIS.
Sin embargo, el país sudamericano quizás no sea la mejor fuente posible de minerales críticos que pueda tener Estados Unidos.
“Podría decirse que Venezuela no se ajusta a ningún perfil, por lo que no es sorprendente que la administración Trump no haya enfatizado los minerales en su acercamiento al país”, indica el CSIS en su reporte.