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De la “estabilización” a la “transición” en Venezuela, el camino está lleno de piedras para EU

El secretario de Estado, Marco Rubio, ha esbozado las tres fases en las cuales Washington trabajará en el país sudamericano, aunque el plan puede descarrilarse fácilmente.
vie 09 enero 2026 05:55 AM
La gente se para frente a un mural con una bandera venezolana en Caracas el 7 de enero de 2026. La administración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dijo el 7 de enero que tiene la intención de dictar las decisiones de los líderes interinos de Venezuela y controlar las ventas de petróleo del país "indefinidamente" después de derrocar a Nicolás Maduro.
Venezuela se dirige a una crisis económica parecida a la que vivió la década pasada, que desencadenó una espiral de hiperinflación y una ola migratoria sin precedentes. (FOTO: RONALDO SCHEMIDT/AFP)

Estabilización, recuperación y transición. Son las tres palabras que el secretario de Estado, Marco Rubio, usó para denominar las fases en las que se divide el plan que Estados Unidos tiene para Venezuela, después de la captura del presidente Nicolás Maduro.

El jefe de la diplomacia estadounidense esbozó los planes de Washington en una comparecencia ante el Congreso para explicar el operativo que terminó con el gobierno de casi 13 años de Maduro en Venezuela.

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Tras la caída del líder chavista, el poder recayó en la segunda al mando, Delcy Rodríguez, quien será presidenta interina. Sin embargo, de acuerdo con la Casa Blanca, la mandataria obedecerá las órdenes directas de Washington.

Donald Trump había adelantado en una conferencia de prensa el sábado, solo unas horas después de la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, que será él quien "gobernará" Venezuela hasta que se complete allí "una transición segura, apropiada y juiciosa".

"No queremos que esto descienda al caos”, dijo Rubio a los legisladores el miércoles, tras recibir la presión de los demócratas.

Sin embargo, el plan que el secretario de Estado presentó en el Congreso aún deja muchas interrogantes sobre las intenciones de Washington en Venezuela.

“Hasta ahora lo que tenemos son tres palabras que suenan bien, pero no tenemos detalles de lo que va a pasar”, dijo Elizabeth Dickinson, directora adjunta del programa para América Latina y el Caribe del Crisis Group, una organización dedicada a la prevención de conflictos internacionales.

La estabilización urgente de la economía

La primera fase propuesta por el secretario de Estado es la estabilización de Venezuela, un país que ha estado en una profunda crisis económica y política desde hace al menos una década.

"Parte de esa estabilización, y la razón por la que entendemos y creemos que tenemos la mayor influencia posible, es nuestra cuarentena", sostuvo el funcionario.

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El jefe de la diplomacia se refería por cuarentena al bloqueo petrolero que estableció contra los petroleros sancionados. Apenas el miércoles, Estados Unidos anunció la incautación de dos de estos buques, uno en el Caribe y otro, de bandera rusa, en el Atlántico.

En ese punto, Rubio adelantó que Estados Unidos tomará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano aproximadamente, los venderá en el mercado a precios internacionales y controlará la forma en que se distribuyan los ingresos obtenidos de esas transacciones.

"Ese dinero se manejará de tal manera que controlaremos su distribución para beneficiar al pueblo venezolano, no a la corrupción ni al régimen", aclaró este miércoles Rubio.

La analista del Crisis Group indica que Venezuela se dirige a una crisis económica parecida a la que vivió en la década pasada, que desencadenó una espiral de hiperinflación y una ola migratoria sin precedentes. Actualmente, 8 millones de venezolanos viven fuera del país.

“Teniendo en cuenta hoy en día la tasa de cambio y los bajos salarios comparados con los altos precios de la canasta básica, hay una diferencia tan grande que muchas familias venezolanas ya están en modo de aguantar hambre: solo comen dos veces al día y consumen menos proteína. Son mecanismos que nos demuestran que la sociedad y la economía ya están al punto de crisis”, dijo Dickinson.

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Dickinson destacó que, a diferencia de otras intervenciones militares de Estados Unidos, como Afganistán y Libia, Washington no destruyó todas las instituciones y el gobierno, sino que, al parecer, trabaja de la mano con el gobierno interino de Venezuela, lo que puede facilitar las labores de estabilización.

Rubio visualizó la segunda etapa de la intervención bajo el término "recuperación", vinculada a la reintegración de Venezuela al mercado global.

"La segunda fase será la llamada recuperación, que consiste en garantizar que las empresas estadounidenses, occidentales y de otros países tengan acceso al mercado venezolano de forma justa", precisó.

Una reconciliación necesaria

El secretario de Estado estadounidense adelantó que, paralelamente, se impulsará un marco de reconciliación política.

"Se comenzará a generar un proceso de reconciliación nacional en Venezuela para que las fuerzas de la oposición puedan ser amnistiadas y liberadas de las cárceles o repatriadas al país y comenzar a reconstruir la sociedad civil", enfatizó Rubio.

Un primer paso en el camino a esa reconciliación política ocurrió este jueves. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, anunció la liberación de un número "importante" de detenidos por razones políticas.

"Para la convivencia pacífica, el gobierno bolivariano, junto a las instituciones del Estado, ha decidido la puesta en libertad de un número importante de personas venezolanas y extranjeras", dijo el jefe de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, hermano de la mandataria encargada.

"Este es un ejemplo de cómo el presidente está utilizando al máximo su influencia para hacer lo correcto para el pueblo estadounidense y el venezolano", afirmó la subsecretaria de prensa de la Casa Blanca, Anna Kelly, en un comunicado a la AFP.

Cinco de los liberados son españoles, entre ellos la activista Rocío San Miguel, quien tiene doble nacionalidad, informó el gobierno español.

Hasta el momento, la oposición política del país está desdibujada en todo este proceso. En su mensaje del miércoles, Rubio no mencionó a María Corina Machado, líder opositora y premio Nobel de la Paz 2025.

Para Dickinson, será necesario integrar a todas las voces de la sociedad venezolana en la discusión pronto, a riesgo de no terminar con los problemas de fondo del país.

“Venezuela, de fondo, tiene un conflicto político. Un conflicto político entre las autoridades y la oposición, las varias facciones de la oposición, frente al tema de cómo retornar a la democracia y cómo abrir un proceso electoral transparente que pueda encadenar las reformas necesarias para dar vida a la economía, estabilizar al país socialmente”, explicó.

Si la oposición no participa en la transición, los problemas fundamentales de Venezuela no quedarán resueltos, lo que generará mayor inestabilidad política y social.

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