Dickinson destacó que, a diferencia de otras intervenciones militares de Estados Unidos, como Afganistán y Libia, Washington no destruyó todas las instituciones y el gobierno, sino que, al parecer, trabaja de la mano con el gobierno interino de Venezuela, lo que puede facilitar las labores de estabilización.
Rubio visualizó la segunda etapa de la intervención bajo el término "recuperación", vinculada a la reintegración de Venezuela al mercado global.
"La segunda fase será la llamada recuperación, que consiste en garantizar que las empresas estadounidenses, occidentales y de otros países tengan acceso al mercado venezolano de forma justa", precisó.
Una reconciliación necesaria
El secretario de Estado estadounidense adelantó que, paralelamente, se impulsará un marco de reconciliación política.
"Se comenzará a generar un proceso de reconciliación nacional en Venezuela para que las fuerzas de la oposición puedan ser amnistiadas y liberadas de las cárceles o repatriadas al país y comenzar a reconstruir la sociedad civil", enfatizó Rubio.
Un primer paso en el camino a esa reconciliación política ocurrió este jueves. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, anunció la liberación de un número "importante" de detenidos por razones políticas.
"Para la convivencia pacífica, el gobierno bolivariano, junto a las instituciones del Estado, ha decidido la puesta en libertad de un número importante de personas venezolanas y extranjeras", dijo el jefe de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, hermano de la mandataria encargada.