El FBI allanó el domicilio de una periodista del Washington Post en el marco de una investigación sobre filtraciones de información clasificada relacionada con la seguridad nacional, informó el miércoles la fiscal general estadounidense, Pam Bondi. Por su parte, el diario calificó la medida como "altamente inusual y agresiva", contra una colaboradora quien ha escrito sobre los recortes de empleos federales en Estados Unidos.
El FBI allana casa de una periodista del Washington Post, a solicitud del Pentágono
"A petición del Departamento de Guerra (de Defensa), el Departamento de Justicia y el FBI ejecutaron una orden de registro en el domicilio de una periodista del Washington Post que recibía y publicaba información clasificada y filtrada ilegalmente por un subcontratista del Pentágono", afirmó Bondi en 𝕏.
This past week, at the request of the Department of War, the Department of Justice and FBI executed a search warrant at the home of a Washington Post journalist who was obtaining and reporting classified and illegally leaked information from a Pentagon contractor. The leaker is…
— Attorney General Pamela Bondi (@AGPamBondi) January 14, 2026
Previamente, el Washington Post había anunciado el allanamiento de la residencia de su periodista Hannah Natanson en Virginia, en las afueras de Washington, donde las autoridades "se habían incautado de su teléfono, sus dos ordenadores portátiles y un reloj".
Según The Washington Post, Natanson no es objeto de la investigación, sino Aurelio Perez-Lugones, un administrador de sistemas con autorización de seguridad de máximo nivel acusado de llevarse a su casa documentos de inteligencia, que fueron encontrados en su lonchera y su sótano.
La fiscal general agregó que el responsable de las filtraciones "está "actualmente preso".
Perez-Lugones, quien sirvió en la Marina de Estados Unidos de 1982 a 2002 antes de trabajar como contratista del Pentágono, fue arrestado la semana pasada en el estado de Maryland, según documentos judiciales que no mencionan ningún contacto con periodistas.
Sin embargo, el director del FBI, Kash Patel, dijo en 𝕏 que el registro apuntaba a una periodista del Washington Post "que presuntamente obtenía y divulgaba información militar clasificada y sensible" y declinó hacer cualquier otro comentario sobre "una investigación en curso".
"La administración Trump no tolerará las filtraciones ilegales de información clasificada que, al ser publicadas, suponen un grave riesgo a la seguridad nacional", indicó Bondi en su mensaje.
Investigators told the reporter that she is not the focus of the probe.
— The Washington Post (@washingtonpost) January 14, 2026
The warrant said law enforcement was investigating a system administrator in Maryland who has been accused of taking home classified intelligence reports. https://t.co/2nNkqXT3QQ pic.twitter.com/L0Mrsn7cr6
Durante el actual gobierno del presidente Donald Trump, el Pentágono ha impuesto nuevas políticas restrictivas para los medios de comunicación.
Si bien no es inusual que agentes del FBI intenten identificar la fuente de filtraciones a periodistas que publican información sensible, "es muy inusual y agresivo por parte de las fuerzas del orden llevar a cabo un registro en el domicilio de una periodista", indicó el Post.
Un escenario "alarmante y aterrador" para los medios
"Para ser claros, el Departamento de Justicia acaba de ejecutar una orden de registro contra un periodista para obtener sus fuentes", reaccionó Xochitl Hinojosa, directora de comunicación del Departamento de Justicia durante el mandato del demócrata Joe Biden, y ahora comentarista política en CNN.
Según Hinojosa, "existían protecciones para evitar que esto sucediera", pero "Bondi las anuló".
"El Departamento de Justicia, en toda su historia moderna, nunca ha acusado a un periodista por publicar o recibir ilegalmente información clasificada, y es aterrador pensar que esto pueda cambiar", dijo en 𝕏.
Por su parte, Seth Stern, jefe de defensa de la Freedom of the Press Foundation, calificó la orden de "escandalosa" y dijo que se trataba de “una escalada alarmante en la guerra multifacética de la administración Trump contra la libertad de prensa".
The FBI's raid of the home of @washingtonpost reporter @hannah_natanson Wednesday is an alarming escalation in the Trump administration’s multipronged war on press freedom.
— Freedom of the Press (@FreedomofPress) January 14, 2026
Read our statement: https://t.co/sNiIOrjJUj https://t.co/YSDUD9hyth pic.twitter.com/p1l1rV1Iyf
Responsable de las filtraciones tendrá una audiencia esta semana
Una audiencia sobre la detención de Perez-Lugones está programada para el jueves en Baltimore. Se le acusa de haber accedido, desde octubre de 2025, a información clasificada sin autorización y haberla retirado de su lugar de trabajo.
Durante un registro realizado el 8 de enero, los investigadores encontraron uno de estos documentos dentro de su vehículo, en una lonchera y en el sótano de su casa.
La reportera Hannah Natanson cubre la información sobre funcionarios del gobierno federal, particularmente conmocionados durante el primer año del nuevo mandato de Trump.
En diciembre, la periodista relató en el periódico cómo publicó su número de teléfono seguro en un foro en línea, con lo cual recopiló testimonios de más de mil fuentes, indicó el Washington Post.
El Departamento de Defensa restringió el año pasado el acceso de los medios dentro del Pentágono, obligó a algunos a desalojar oficinas en el edificio y redujo drásticamente el número de ruedas de prensa.
Medios de noticias estadounidenses e internacionales, incluidos The New York Times, AP, AFP y Fox News, se negaron a firmar las nuevas normas para los medios y les fueron retiradas sus credenciales de acceso.