El gobierno de Estados Unidos ya rechazaba desde hace tiempo visas a personas susceptibles de terminar necesitando ayuda paga con fondos públicos, pero ahora dijo que congelará el procesamiento de las visas de inmigrante en base a la nacionalidad de los solicitantes.
"La administración Trump está poniendo fin al abuso del sistema de inmigración estadounidense por parte de quienes pretenden aprovecharse de la riqueza del pueblo estadounidense", declaró el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott.
"El procesamiento de visas de inmigrante de estos 75 países se pausará mientras el Departamento de Estado reevalúa los procedimientos de procesamiento de inmigración para impedir la entrada de ciudadanos extranjeros que se beneficiarían de la asistencia social y los beneficios públicos", agregó.
El Departamento de Estado explicó en su cuenta de X que se trata de "inmigrantes que reciben prestaciones sociales del gobierno estadounidense a niveles inaceptables".
Esta medida no afecta a los visados de turismo, negocios u otros, incluidos los de aficionados al fútbol que prevén visitar Estados Unidos para el Mundial de este año, aunque la administración Trump ha prometido examinar los historiales en redes sociales de todos los solicitantes.
La suspensión de visas de inmigrante comenzará el 21 de enero sin fecha de finalización establecida, dijo el funcionario.