"El presidente Trump ha negociado un acuerdo energético histórico con Venezuela, inmediatamente después del arresto del narcoterrorista Nicolás Maduro, que beneficiará a los pueblos estadounidense y venezolano", declaró el jueves una portavoz de la Casa Blanca.
La semana pasada, el presidente estadounidense había anunciado que "las autoridades interinas de Venezuela (iban) a entregar a Estados Unidos entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo sancionado y de alta calidad", es decir, entre uno y dos meses de producción.
Trump ha dejado clara su intención de "controlar" los ingresos derivados de la venta de esos barriles.
El presidente también instó a las grandes petroleras a lanzarse al asalto de las vastas reservas del país sudamericano.
"Ustedes tratan directamente con nosotros, no queremos que traten con Venezuela", advirtió Trump a los ejecutivos de esas empresas en un encuentro en la Casa Blanca.
El presidente estadounidense firmó este fin de semana un decreto de emergencia destinado a colocar bajo protección especial los activos venezolanos, incluidos los ingresos petroleros, ubicados en territorio estadounidense, a fin de impedir, en particular, que sean embargados por tribunales o acreedores.
El republicano "protege" el continente americano "contra los narcoterroristas, los traficantes de drogas y los adversarios extranjeros que buscan sacar provecho", estimó el jueves una portavoz de la Casa Blanca.