"Nunca había visto algo así", dijo Lawrence Gostin, profesor en la Universidad Georgetown especialista en políticas de salud pública.
Gobierna por corazonada, instinto y redes sociales, no por ciencia", agregó sobre Kennedy Jr., un exdemócrata y miembro del clan Kennedy que se postuló como candidato independiente a principios de la campaña de 2024, pero terminó apoyando a Trump.
Al frente del Departamento de Salud, inició una amplia revisión de las vacunas, incluidas algunas utilizadas desde hace décadas, reorganizó el calendario de vacunación pediátrica y recortó la financiación para el desarrollo de nuevas vacunas, medidas denunciadas con fuerza por numerosos médicos y científicos.
Mediante despidos masivos y recortes presupuestarios, Kennedy Jr. también debilitó a la agencia responsable de la prevención de enfermedades, incluso cuando Estados Unidos atraviesa su peor brote de sarampión en más de 30 años.
Kennedy Jr., un abogado especializado en derecho ambiental convertido en activista antivacunas, también se destacó por su oposición a los pesticidas y a la comida chatarra, y supo aglutinar por eso apoyo popular.
Es líder del movimiento "Make America Healthy Again" ("MAHA"), un nombre que remite al célebre eslogan de Trump, que busca "devolver la salud a Estados Unidos" mediante el combate al flagelo de las enfermedades crónicas, incluida la obesidad.