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No solo en México, los trenes en España están en la mira tras una semana de accidentes

Un descarrilamiento que dejó 45 muertos, sumado a otros dos incidentes ocurridos en la misma semana, siembran dudas sobre el transporte ferroviario en el país europeo.
lun 26 enero 2026 05:55 AM
Una foto tomada el 21 de enero de 2026 muestra un tren de servicio regional la mañana después de chocar con una pared derrumbada (L), matando a una persona e hiriendo gravemente a cinco, entre Sant Sadurni d'Anoia y Gelida, cerca de Barcelona
Al menos una persona falleció tras el choque de un tren de cercanías con un muro que cayó sobre las vías cerca de la localidad de Gélida, a unos 40 km de Barcelona. (FOTO: JOSEP LAGO/AFP)

Dos de los principales proyectos ferroviarios del gobierno de México, el Tren Maya y el Tren Interoceánico, están en la mira por los accidentes que sufrieron el año pasado. Sin embargo, no solo en este país la seguridad de las vías ferroviarias está entredicho.

La red ferroviaria en España vivió una semana negra con tres accidentes que dejaron más de 40 muertos y que dejan múltiples críticas al gobierno del socialista Pedro Sánchez.

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Una semana después del siniestro en el que se vieron envueltos dos trenes en España, con un saldo de 45 muertos, el domingo se celebraron ceremonias de recuerdo en Huelva, de donde eran muchas de las víctimas, y en Ademuz, donde se produjo la colisión.

La estación de tren de la ciudad andaluza de Huelva, adonde tenía que llegar el tren que venía de Madrid en el que murieron 36 de las 45 víctimas, fue escenario por la tarde de un homenaje que empezó con un minuto de silencio a las 19:43, hora de la catástrofe.

El tren Madrid-Huelva colisionó el domingo en el pueblo de Ademuz con otro que venía en sentido contrario y viajaba de Málaga a Madrid, y en el que murieron las otras 9 víctimas de la catástrofe.

Además de los muertos, 22 personas siguen hospitalizadas este domingo.

A este choque se le sumaron esta semana dos accidentes más que ponen en duda el estado de la red ferroviaria en España.

Al menos una persona falleció tras el choque de un tren de cercanías con un muro que cayó sobre las vías cerca de la localidad de Gélida, a unos 40 km de Barcelona, informaron los bomberos este martes por la noche, menos de 48 después del accidente en Adamuz.

Alrededor de las 21:00 horas del martes, "un muro de contención cayó sobre la vía provocando un choque con un tren de corta distancia cerca del municipio de Gélida”, informó Protección Civil, en el que murió el conductor del tren y 37 personas resultaron heridas.

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Solo un par de días más tarde, un pequeño tren metropolitano chocó con una grúa en Alumbres, en la región española de Murcia, provocando "varios heridos leves", informó una portavoz del operador nacional español Renfe.

El tren implicado es un FEVE, un pequeño tren de vía estrecha que se usa para transporte metropolitano en algunas provincias españolas.

¿Qué se sabe del choque en Adamuz?

La comisión de investigación del accidente en Adamuz cree que existe la posibilidad de que un carril presentara una fractura a la altura de una soldadura, reveló un informe publicado este viernes.

La hipótesis proviene del hecho de que las ruedas de varios trenes de alta velocidad que pasaron por la estación de Adamuz justo antes del descarrilamiento inicial que desató la tragedia presentaban "muescas".

"Estas muescas en las ruedas y la deformación observada en el carril son compatibles con el hecho de que el carril estuviese fracturado", afirmó la CIAF (Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios), dependiente del Ministerio de Transportes.

"De acuerdo con la información disponible en este momento, se puede plantear la hipótesis de que la fractura del carril se produjo con anterioridad al paso del tren Iryo siniestrado y por lo tanto al descarrilamiento", añadió la CIAF.

Esta fractura estaría a la altura de "una soldadura”.

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Se trata de una "hipótesis de trabajo" que deberá ser "corroborada por cálculos y análisis detallados posteriores", concluyó.

Las muescas en las ruedas del costado derecho se observaron en tres trenes que pasaron por Adamuz antes de que lo hiciera el de la compañía italiana Iryo cuyos últimos vagones descarrilaron justo cuando venía otro tren en dirección contraria que no pudo evitarlos y descarriló también.

Ambos trenes, que transportaban a un total de 480 personas, iban a una velocidad por encima de los 200 km/h, dentro de lo establecido para ese tramo, y se ha descartado un error humano de los maquinistas.

El gobierno de Sánchez es cuestionado

Los expertos buscan todavía las causas de la peor tragedia ferroviaria del país desde que en 2013 otro descarrilamiento causara la muerte de 80 personas poco antes de llegar a la ciudad gallega de Santiago de Compostela.

Inaugurada en 1992, la red de alta velocidad española es la segunda más importante del mundo, por detrás de la de China, con 4,000 kilómetros de vías de este tipo.

La sucesión de accidentes puso en el punto de mira al servicio ferroviario español, orgullo nacional durante años, y al gobierno de izquierdas de Pedro Sánchez, quien el lunes prometió "dar con la verdad" sobre un accidente del que todavía quedan muchos interrogantes.

"Esto es demasiado", escribió en X Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, principal formación de la oposición (PP, derecha), tras el accidente en Gélida.

El martes en Cataluña los maquinistas se negaron a reanudar el servicio de trenes de cercanías tras estar parado ya todo el lunes al considerar que no se reunían las condiciones de seguridad tras las fuertes lluvias del domingo, dejando a casi 400.000 usuarios diarios de media sin transporte.

Los maquinistas han convocado tres días de huelga para reclamar mayor seguridad, el 9, 10 y 11 de febrero.

"Los graves accidentes producidos en Adamuz y Gélida” son "un punto de inflexión" para exigir "todas las actuaciones necesarias que garanticen la seguridad de la operación ferroviaria", informó el sindicato de maquinistas Semaf en un comunicado donde informaban de la huelga.

"Entendemos el estado de ánimo de los maquinistas y lo respetamos (...), lo que no compartimos es que la huelga general sea la mejor forma de vehicularlas", respondió el ministro de Transportes, Óscar Puente, en conferencia de prensa, expresando su absoluta "confianza en el sistema ferroviario español”.

"No podemos, ni debemos poner en cuestión nuestra red, ni el transporte público de nuestro país. No es perfecto, no es infalible, pero es un gran sistema de transporte", añadió el ministro.

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