Los líderes se reunieron en el opulento Gran Salón del Pueblo, donde ambos destacaron la necesidad de estrechar sus lazos en medio de las turbulencias geopolíticas.
El primer ministro británico le dijo a Xi que China es un "actor fundamental en la escena mundial" y es "vital construir una relación más sofisticada" que, a su vez, "permita un diálogo significativo en las áreas" en las que disienten.
El presidente chino destacó la necesidad de un acercamiento con una "visión a largo plazo", en medio de una situación internacional que calificó de "compleja".
"China y el Reino Unido deben reforzar el diálogo y la cooperación, ya sea para mantener la paz y la estabilidad mundiales o para promover las economías y los medios de vida de ambos países", aseguró Xi.
Starmer declaró posteriormente que la relación bilateral se encuentra "en una posición sólida", con avances en cuestiones como los aranceles al whisky. Y firmó una serie de acuerdos de cooperación tras reunirse luego con su homólogo Li Qiang.
Downing Street anunció una exención de visado para titulares de pasaportes británicos que visiten China por un período de menos de 30 días.
Inversiones britanicas en China
Igualmente cerraron otro acuerdo de cooperación contra las cadenas de suministro utilizadas por traficantes de migrantes, y acordaron trabajar para favorecer el acceso al mercado chino de empresas británicas en sectores como finanzas, servicios legales y salud.