Hakeem Jeffries, líder de la minoría demócrata en la Cámara, afirmó el domingo en ABC News que el gobierno de Trump no podía "contentarse con palabras" y debía aplicar estas medidas inmediatamente.
Los republicanos se muestran de acuerdo con el uso generalizado de las cámaras corporales, que ya está muy extendido, pero se muestran muy reticentes sobre las operaciones a cara descubierta, porque aducen que los activistas difunden constantemente todos los datos personales que pueden lograr sobre los agentes.
Las órdenes judiciales son necesarias para allanar un domicilio, pero no para detener a alguien en la calle.
"Necesitamos buena fe"
Ante las amenazas de algunos legisladores de su campo, Mike Johnson podría necesitar votos provenientes de la oposición.
"Necesitamos buena fe de ambas partes", exhortó el domingo.
Si bien el "shutdown" ya va por su tercer día, Estados Unidos probablemente no vivirá una repetición del bloqueo de octubre y noviembre pasados, cuando republicanos y demócratas batallaron durante 43 días por la cuestión de subsidios de seguros de salud.
Cientos de miles de funcionarios fueron entonces puestos en paro técnico, mientras que otros, cuyas funciones se consideraron esenciales, tuvieron que seguir trabajando.
Pero todos tuvieron que esperar al final de la parálisis presupuestaria para recibir su salario.
El último "shutdown" terminó cuando algunos senadores demócratas decidieron votar a favor de un texto presupuestario elaborado por los republicanos, a cambio de promesas de concesiones sobre esos subsidios.