Los familiares acampan frente a los centros de reclusión desde hace más de mes y medio, cuando Rodríguez anunció un primer proceso de excarcelaciones con libertad condicional. Benefició a 448 presos, según la ONG Foro Penal, que estima que quedan aún unos 650 tras las rejas.
"¡Queremos irnos a nuestras casas, queremos irnos a nuestros hogares!", gritaba un grupo el sábado de madrugada frente a Zona 7. "¡¿Hasta cuándo tanto abuso de poder? Libérenlos, todos son inocentes!".
Una hilera de policías con escudos antimotín bloqueó el paso.
"El perdón nos lo tienen que pedirles a nosotros que nos han secuestrado, que nos han robado, que han violado todos nuestros derechos humanos", expresó por su parte Yessy Orozco, que tiene a su padre preso en Zona 7.
La espera
El sábado fue día de visita en Zona 7. "Mi esposo está bien, me lo iban a afeitar ahorita, gracias a Dios que lo vi bien", dijo una mujer que prefirió proteger su identidad. "Se ha calmado bastante porque él está muy nervioso. Seguimos a la espera, ojalá no sea una burla lo que dijo Arreaza".
Un grupo de 10 mujeres hizo una huelga de hambre que superó los cinco días y que mantuvo a una sola persona. Permanece en Zona 7 en un colchón. "En recuperación. Sin respuestas", se lee en un cartel. No declara a la prensa porque "aún se siente mal".
En los alrededores de la cárcel El Rodeo I, a las afueras de Caracas, los familiares temen que los presos hayan sido llamados a una huelga de hambre por las excepciones de la ley. Las autoridades no autorizaron la visita sin dar explicaciones.