Venezuela entra en una nueva fase política que podría impactar a las empresas mexicanas de gran consumo que operan en el país. Grupo Bimbo y Coca-Cola FEMSA (KOF) se mantienen sin reportar resultados financieros o inversiones relevantes, como parte de un esquema de exposición mínima, mientras que otras compañías, como Gruma, cerraron su operación en el país sudamericano.
Las empresas mexicanas han resistido varias crisis en Venezuela, desde devaluaciones, controles cambiarios e inflaciones exorbitantes, hasta el proceso de expropiaciones que el gobierno de Hugo Chávez intensificó en la década de los 2000. Ese entorno llevó a que algunas compañías salieran del país, mientras que otras optaron por mantener operaciones bajo un fuerte control gubernamental.
Con la intervención de Estados Unidos que, a decir del presidente Donald Trump, implicaría la administración del país, el posible regreso de multinacionales y empresas extranjeras a Venezuela se ha colocado nuevamente sobre la mesa, sobre todo por el papel que ahora se espera que tengan las compañías petroleras.