Arévalo afirmó que fueron detenidos 83 pandilleros "de alta peligrosidad", las extorsiones bajaron 33%, y los homicidios 49%, comparados con el mismo lapso del año anterior.
Según el mandatario, durante los 30 días de estado de sitio se controló la operación de las pandillas al cortar "los sistemas de comunicación dentro de las cárceles" con el exterior.
Por su parte, Costa Rica empezó este domingo a reforzar sus controles migratorios en los vuelos procedentes de México para evitar el ingreso de narcotraficantes.
Costa Rica, que fue considerado por décadas uno de los países más seguros del continente, ha visto incrementado sus índices de criminalidad por grupos relacionados con el narcotráfico, lo que llevó a la presidenta electa, Laura Fernández, a prometer mano dura para resolver la crisis de seguridad.
"Buscamos impedir el ingreso a territorio nacional de cualquier persona relacionada con actividades del narcotráfico y que en medio de las especiales circunstancias que se están dando en México pretendan utilizar nuestro país para guarecerse", dijo a periodistas el ministro costarricense de Seguridad Pública, Mario Zamora.
La medida, que contará con la cooperación de la Administración de Control de Drogas (DEA) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, se aplicará "tanto de los vuelos procedentes de México como de cualquier persona procedente de ese país en vuelos de conexión que lleguen a Costa Rica", agregó Zamora.