Los votantes "se resienten mucho cuando les dicen algo que saben que no es cierto", añadió.
Esto aplica tanto al costo de vida como a la represión contra los inmigrantes, que muchos estadounidenses creían erróneamente que se centraría en la deportación de delincuentes violentos.
De acuerdo con la encuesta del Washington Post, un 57% de los estadounidenses desaprueban la gestión de la economía de Trump, pero la cifra sube a 64% y 65% si se les pregunta sobre el manejo de los aranceles y la inflación.
Los electores han demostrado una extrema sensibilidad a los problemas económicos, que en parte hundieron al predecesor de Trump, Joe Biden, pero que ahora amenazan a los republicanos.
En las elecciones intermedias de noviembre, la Cámara de Representantes y un tercio del Senado estarán en juego.
Trump ya advirtió que si los demócratas toman el control, podrían intentar un proceso de destitución en su contra.
¿Marcha atrás?
En este escenario, el generalmente grandilocuente Trump ha dado marcha atrás en varios temas.
Eliminó de su cuenta de Truth Social un video racista referido a Barack y Michelle Obama que la Casa Blanca inicialmente defendió atribuyéndolo al "error" de un misterioso "empleado". Pero incluso senadores republicanos rompieron filas para criticar al presidente por su posteo.
También puso fin a una masiva operación de control migratorio en Mineápolis, Minnesota, tras semanas de protestas, marcadas por las muertes de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes federales.
A nivel internacional, el presidente estadounidense abandonó sus amenazas de anexar Groenlandia tras alcanzar un acuerdo, cuyos términos siguen siendo imprecisos, durante su visita al Foro de Davos.
Mientras tanto, las impugnaciones a las políticas de Trump avanzan lentamente en los tribunales.
Podría enfrentar nuevos reveses en la economía, la inmigración y su vasta campaña de venganza política e intimidación.
Por ejemplo, un juez bloqueó temporalmente las sanciones impuestas por el Pentágono contra un senador demócrata, exoficial militar, que había provocado la ira del mandatario al sugerir que los soldados "rechacen órdenes ilegales".
Otro juez citó la Biblia: "Entonces Jesús lloró", al ordenar la liberación de un niño de 5 años enviado con su padre a un centro de detención de migrantes.