“En su crepúsculo, el legado del gobierno de Boric se verá empañado aún más por acciones que socavan la seguridad regional a expensas del pueblo chileno. Esperamos avanzar en las prioridades compartidas, incluidas las que fortalecen la seguridad en nuestro hemisferio, con la administración Kast entrante”, indica el Departamento de Estado en su comunicado.
El 11 de marzo, el ultraderechista José Antonio Kast, más alineado a la agenda del presidente Donald Trump, asumirá el gobierno del país sudamericano, el principal productor de cobre del mundo.
El ministro de Transportes y Telecomunicaciones de Chile, Juan Carlos Muñoz, informó en un video enviado a la prensa que es uno de los sancionados.
"He sido informado recientemente de que mi visa para ingresar a Estados Unidos ha sido revocada por ese país. Lo que lamento profundamente", aseguró Muñoz.
El gobierno chileno negó las acusaciones, calificó de inédita la sanción y envió una nota de protesta en respuesta.
"Chile es un país orgulloso de su soberanía y profundamente respetuoso de la legislación nacional e internacional. No aceptamos que nadie nos dicte lo que podemos o no podemos hacer más allá del derecho y la ley”, indicó Boric en redes sociales.
¿Qué hay detrás de la sanción?
El canciller chileno, Alberto van Klaveren, se reunió el viernes con el embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, para conocer detalles de la acusación.
Las sanciones se habrían originado porque dos empresas chinas que no fueron identificadas solicitaron una autorización "para el tendido de un cable submarino que uniría la costa chilena con Hong Kong, en la República Popular China", informó el canciller tras la reunión.
De acuerdo con la prensa chilena, el proyecto es un cable de fibra óptica llamado Chile-China Express, de la multinacional China Mobile, que busca mejorar la conectividad entre Asia y América Latina.