Hasta su muerte en un accidente de helicóptero en mayo de 2024, el presidente Ibrahim Raisi se posicionó como candidato del establecimiento gracias a sus lazos familiares, ideología de línea dura y experiencia administrativa.
El único otro contendiente prominente es Mojtaba Khamenei, el segundo hijo mayor del actual líder supremo y el único de sus descendientes con un perfil público prominente.
“Sin embargo, esa selección podría resultar polémica, dada su falta de experiencia administrativa formal, sus modestas credenciales teológicas y la aversión del régimen a cualquier sugerencia de gobierno hereditario”, indica la especialista.
Este parece ser el camino que el régimen seguirá, al menos por el momento.
En este momento, "el país parece contenido", explica a AFP Pierre Razoux, de la Federación Mediterránea de Estudios Estratégicos (FMES).
Según explica, con el cierre de las universidades, el corte de internet y la vigilancia en las calles se ha hecho "todo para evitar las manifestaciones”.
El caso iraní hace pensar en el de Venezuela. Tras la captura de Nicolás Maduro, Trump apostó por su vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien como presidenta interina ha conseguido mantener en pie el régimen chavista haciendo importantes concesiones, con el petróleo pero también con la amnistía a los presos políticos.
En esa línea, la socióloga Azadeh Kian se preguntó en la radio Franceinfo si Trump intentará más adelante "entenderse con una parte más moderada del régimen" de Teherán.
La muerte de Ali Jamenei, en el poder desde 1989, puede en cualquier caso "propiciar rivalidades importantes en los círculos de poder, entre los Guardianes de la Revolución y los civiles. Pero de momento, trabajan todos juntos para mantener el sistema en pie", apostilló la socióloga.