Trump se encuentra en Florida durante el fin de semana.
El clima anti-Trump ha traspasado las fronteras de Estados Unidos, con manifestaciones el sábado en ciudades europeas como Ámsterdam, Madrid y Roma, donde 20,000 personas marcharon bajo un fuerte despliegue policial.
"No queremos un mundo gobernado por reyes... que toman decisiones desde las alturas", afirmó Andrea Nossa, un investigador nacido en Milán de 29 años.
Expectativa por cifras récord
En la primera manifestación "No Kings", en junio, varios millones salieron a las calles desde Nueva York hasta San Francisco, mientras que la segunda edición de la protesta, en octubre, reunió unos siete millones de personas según los organizadores.
Se espera ahora una movilización aún mayor, dado el bajo índice de aprobación de Trump - en torno al 40% - y las elecciones de mitad de mandato en noviembre, en las que los republicanos podrían perder el control de ambas cámaras legislativas.
Así como el mandatario es venerado por muchos dentro de su movimiento "Make America Great Again" (Hacer a Estados Unidos grande de nuevo), al otro lado de la profunda brecha política estadounidense es objeto de rechazo con igual intensidad.
Sus detractores cuestionan su propensión a gobernar mediante decretos ejecutivos, su uso del Departamento de Justicia para perseguir a sus opositores, su negación del cambio climático o su ofensiva contra los programas de diversidad racial y de género.
A ello se suma su reciente gusto por hacer alarde del poderío militar estadounidense tras una campaña en la que se presentó como un hombre de paz.
"Desde la última vez que marchamos, esta administración nos ha arrastrado aún más profundamente hacia la guerra", afirmó Naveed Shah, de Common Defense, una asociación de veteranos que forma parte del movimiento "No Kings".
"En casa, hemos sido testigos de cómo ciudadanos fueron asesinados en las calles por fuerzas militarizadas. Hemos visto familias destrozadas y comunidades de inmigrantes convertidas en blanco de ataques. Todo en nombre de un solo hombre que intenta gobernar como un rey", agregó.