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TACO: la estrategia de Trump sacude mercados y erosiona la confianza

Amenazas y retrocesos elevan volatilidad, presionan petróleo y afectan activos, mientras crecen dudas sobre la credibilidad de Estados Unidos.
jue 09 abril 2026 04:55 AM
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, habla sobre el conflicto en Irán en el James S. Brady Press Briefing Room de la Casa Blanca el 6 de abril de 2026, en Washington, DC.
Trump normalmente se arrepiente de llevar a cabo sus amenazas, como los aranceles recíprocos o atacar las infraestructuras críticas de Irán, de acuerdo con Robert Amstrong, columnista del FT. (FOTO: SAUL LOEB/AFP)

Donald Trump siempre se echa para atrás o al menos eso es lo que piensan usuarios en redes después de que amenazara a Irán con la muerte de toda su civilización para, horas después, anunciar que alcanzó un acuerdo de alto al fuego con la república islámica.

En total, Trump retrasó en cinco ocasiones su ultimátum a Teherán desde el inicio del conflicto, aunque con ello, subió cada vez más el tono de las amenazas. Estas fueron de destruir plantas eléctricas, a atacar la isla de Jark, su principal instalación petrolera, y terminaron con una advertencia de destrozar al país en una sola noche.

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Este tipo de negociaciones no son nuevas para la presidencia de Trump. El año pasado, sus anuncios de aranceles, pospuestos en decenas de ocasiones, comenzaron a generar incertidumbre en los mercados y recibió un nombre: TACO (Trump Always Chikens Out o Trump siempre se raja).

¿De dónde surgió TACO?

El término TACO comenzó a ser usado por el columnista del diario británico Financial Times a Robert Amstrong. Se trata de un “acrónimo que encapsula la noción de que Donald Trump no cumple con sus amenazas políticas”, de acuerdo con la definición que el autor dio a finales de año.

Amstrong comenzó a usar el término TACO en mayo de 2025. Entonces, el gobierno de Trump había comenzado a titubear sobre la aplicación de los aranceles recíprocos anunciados el “día de la Liberación”, el 2 de abril de ese año.

De acuerdo con el columnista, Trump normalmente se arrepiente de llevar a cabo sus amenazas, como los aranceles recíprocos o atacar las infraestructuras críticas de Irán, cuando el mercado y la economía comienzan a presionarlo.

En el caso de Irán, por ejemplo, los precios del petróleo de referencia estadounidense, el WTI , rozaron los 110 dólares por barril después de lanzar su última amenaza contra Irán para lograr la reapertura del Estrecho de Ormuz. Igualmente, los principales índices de Wall Street —SP 500, Nasdaq y Dow Jones— cayeron con fuerza en la jornada del martes.

¿De dónde viene este estilo de negociación?

Mucho antes de lanzarse a la política, Donald Trump cultivó una imagen de empresario inmobiliario exitoso, que lo llevó a ser una figura relevante en la sociedad de Nueva York y un rostro recurrente en la televisión. Este estilo de negociación, basado en amenazas que luego son retiradas para alcanzar algún tipo de acuerdo, viene de esa época.

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“En el libro The Art of the Deal (El arte de la negociación) Donald Trump explica que esta ha sido una estrategia que en el mundo de los negocios le ha funcionado siempre, llevar a sus contrapartes a la zona de margen de negociación, le ha redituado para obtener de sus contrapartes lo que ha buscado”, recuerda Arlene Ramírez Uresti, profesora de Estudios Internacionales de la Universidad Iberoamericana.

Sin embargo, para esta especialista en negaciones internacionales, este estilo no puede trasladarse a la arena internacional con el mismo éxito, y claro, con consecuencias comparables.

¿Cuáles son las consecuencias internacionales para EU?

Una primera consecuencia es la inestabilidad en los mercados globales, pero hay otras que pueden ser aún más delicadas.

Para Uresti, la retórica de Trump al momento de negociar, con amenazas límite, es contraria a las prácticas de la diplomacia tradicional y también, pueden violar el derecho internacional, como en su amenaza del martes.

Esto ha provocado una ruptura en la gobernanza internacional y en el sistema de organizaciones que Estados Unidos ayudo a fundar al final de la Segunda Guerra Mundial, sea rebasado por decisiones de individuos como Trump, que no muestran el mínimo respeto por las reglas.

La guerra tenía reglas, había un derecho internacional respecto a la guerra y lo hay, lo que pasa es que no lo están respetando”, dice Uresti, quien afirma que gracias a esta falta de respeto a las instituciones, las crisis humanitarias se volverán más frecuentes y los conflictos serás más mortíferos.

Trump también ha provocado una ruptura de las alianzas tradicionales de Estados Unidos con los países de Europa Occidental y la OTAN. Este miércoles, la Casa Blanca reprochó a la alianza atlántica su falta de apoyo en la guerra contra Irán.

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“Estados Unidos hoy ya no es la potencia que era en la Guerra Fría aunque bajo la presidencia de Trump esté desesperadamente buscando nuevamente ese lugar hegemónico”, dice Ramírez Uresti.

China, con quien Estados Unidos se disputa la hegemonía mundial, también salió bien librado del conflicto. El país asiático es uno de los principales compradores del petróleo producido en Medio Oriente y que circula por el Estrecho de Ormuz, por lo que la guerra pudo afectarla, pero los errores de cálculo de Washington no lograron este objetivo.

“Le faltó una parte del rompecabezas, que era lograr una alianza al interior del régimen iraní. como no lo logró y hubo unidad entre la élite iraní, ellos prefirieron la unidad y no ceder ante la presión de los Estados Unidos.

¿Qué problemas le provoca a Trump dentro de EU?

La también consultora política explica que muchas de las decisiones de política exterior de Trump son dictadas por la coyuntura al interior de Estados Unidos. El país tendrá en noviembre elecciones para renovar la Cámara de Representantes y parte del Senado, lo que presiona a Trump para obtener victorias.

El republicano tiene una aprobación del 37% hasta el 9 de abril, de acuerdo con el promedio de la revista The Economist.

“Ganar las guerras perdiéndolas es un elemento o una estrategia para aquellos presidentes que tienen niveles de aprobación bajísimos”, afirma Uresti.

Sin embargo, la guerra en Irán no ha resultado ser popular, a diferencia de otras intervenciones estadounidenses. De acuerdo con una encuesta de la cadena CNN un 59% de los estadounidenses rechaza el conflicto con Irán.

El conflicto también ha traído importantes consecuencias para los bolsillos de los estadounidenses. La gasolina alcanzó los 4.10 dólares por galón, su máximo nivel desde 2022, de acuerdo con la Administración de Información Energética.

“Al estadounidense para las votaciones le interesa la cartera, le interesa la inflación, el precio de la gasolina y que hoy la clase media no puede comprar un cartón de huevos. Ahí está el verdadero talón de Aquiles de todo esto”, dice Uresti.

La especialista concluye que este es un ciclo que volveremos a ver seguramente, aunque advierte que puede que no por mucho tiempo más, por el rechazo que sus últimas acciones generaron incluso en algunos de sus seguidores más fieles.

“Entre más veamos a Trump desesperado y buscando esa contención económica, podríamos esperarnos otra crisis en cualquier otra parte del mundo o una intervención de los Estados Unidos como las que hemos estado viendo en este 2026”, concluyó la académica de la Ibero.

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