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Si el Mundial se jugara por desarrollo, ¿en qué lugar queda México?

El Índice de Desarrollo Humano de la ONU exhibe la distancia entre selecciones ricas y rezagadas. La posición de México refleja avances, pero también límites estructurales para competir en bienestar.
vie 17 abril 2026 05:55 AM
El artista mexicano Iván Bailon Hernández trabaja en un mural titulado "Sueno Mundialista", en referencia a la próxima Copa Mundial de la FIFA 2026, en Acapulco, estado Guerrero, México, el 7 de abril de 2026.
¿En qué lugar queda México en desarrollo humano en comparación con otros países clasificados al Mundial? (FOTO: FRANCISCO ROBLES/AFP)

El Mundial 2026, que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá, ya terminó de definir a las 48 selecciones participantes, que muestran no solo una enorme diversidad de niveles de juego, sino de niveles de desarrollo económico y humano.

Por un lado, tenemos a Noruega, uno de los países con mejores niveles de bienestar en todo el planeta, con niveles de desigualdad bajos, un sistema de salud ejemplar y excelentes niveles educativos.

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En el otro extremo, encontramos a República Democrática del Congo, un país desangrado por años de conflictos internos y que, a pesar de su enorme riqueza en recursos minerales, también es uno de los más pobres del mundo.

¿Qué es el Índice de Desarrollo Humano?

Para esta clasificación, usaremos el Índice de Desarrollo Humano (IDH) más reciente publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que es el de 2023.

“El IDH se creó para enfatizar que las personas y sus capacidades deben ser los criterios finales para evaluar el desarrollo de un país, no solo el crecimiento económico”, indica el PNUD en su sitio web.

El IDH es una medida resumida del logro promedio en dimensiones clave del desarrollo humano: una vida larga y saludable, tener una buena educación y contar con un nivel de vida decente. El IDH es la media geométrica de los índices normalizados para cada una de las tres dimensiones.

Para medir la primera dimensión, relacionada con la salud, se utiliza la expectativa de vida al nacer. La dimensión educativa se mide por los años de escolaridad promedio de los adultos de 25 años y mayores y los años de escolaridad esperados para un niño en edad escolar. La última dimensión, relacionada con el estándar de vida, se mide con el Ingreso Nacional Bruto (INB) per cápita.

Las puntuaciones de los tres índices de dimensión HDI se agregan luego en un índice compuesto utilizando una media geométrica. De acuerdo con el PNUD, se pueden consultar las notas técnicas para más detalles.

El índice sirve, por ejemplo, como una herramienta de selección de políticas públicas, “en la que se puede comparar a dos países con un INB similar, pero con diferentes niveles de desarrollo humano. Este contraste puede estimular un debate sobre las prioridades de política pública”, indica el PNUD.

Si la Copa del Mundo se otorgara por el Nivel de Desarrollo Humano, esta sería la clasificación final.

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