De acuerdo con la OMS, las personas también contagiarse por el contacto con objetos o superficies que han sido contaminados con fluidos corporales de una persona enferma con la enfermedad o que ha muerto a causa de la enfermedad.
Las personas no pueden transmitir la enfermedad antes de tener síntomas, y siguen siendo infecciosas mientras su sangre contenga el virus, incluso después de morir, por lo que las ceremonias funerarias que implican contacto directo con el cuerpo de una persona que ha fallecido también pueden contribuir a la transmisión de la enfermedad del Ébola.
Los síntomas del ébola
Los síntomas del ébola pueden ser repentinos e incluyen los siguientes:
• fiebre
• fatiga
• malestar
• dolor muscular
• dolor de cabeza
• dolor de garganta
Estos son seguidos por:
• vómitos
• diarrea
• erupción con dolor abdominal
• síntomas de funciones renales y hepáticas deterioradas
A pesar de la percepción de que el sangrado es un síntoma común, esto es menos frecuente y puede ocurrir más adelante en la enfermedad, indica la OMS.
Algunos pacientes pueden desarrollar sangrado interno y externo, incluyendo sangre en vómito y heces, sangrado de nariz, encías y vagina. También puede ocurrir sangrado en los sitios donde las agujas han perforado la piel.
El impacto en el sistema nervioso central puede resultar en confusión, irritabilidad y agresión.
El tratamiento para el Ébola
Existen dos tratamientos aprobados para adultos y niños con ébola: los anticuerpos monoclonales mAb114 (ansuvimab) y REGN-EB3 (Inmazeb®), indica la OMS en su sitio web.
En cuanto a la enfermedad por el virus del Sudán y la enfermedad por el virus de Bundibugyo, no hay tratamientos autorizados.
De acuerdo con la OMS, la atención de apoyo intensivo temprano, incluida la rehidratación y el tratamiento de síntomas específicos, puede mejorar la supervivencia.
"La cepa de Bundibugyo no tiene vacuna ni tratamiento específico", declaró el ministro de Salud de la República Democrática del Congo, Samuel-Roger Kamba. "Esta cepa tiene una tasa de mortalidad muy elevada, que puede alcanzar el 50%", dijo.
Solo hay vacunas disponibles para la cepa Zaire, identificada en 1976 y que presenta una tasa de mortalidad más elevada, de entre el 60% y el 90%.