Marruecos y Sudán, ubicados en el Norte de África, también se unieron a los acuerdos posteriormente.
“Estos acuerdos servirán de base para una paz general en toda la región, algo que nadie creía posible, y menos en estos tiempos. Estos acuerdos demuestran que las naciones de la región se están liberando de los enfoques fallidos del pasado”, dijo Trump en su momento.
Los acuerdos reciben el nombre de Abraham por la importancia de este profeta para las tres grandes religiones monoteístas: el islam, el judaísmo y el cristianismo.
Antes de estos, la última firma de este tipo sucedió en 1994, cuando Israel y Jordania normalizaron sus relaciones diplomáticas. El presidente de Estados Unidos era el demócrata Bill Clinton.
"Nos estamos volviendo locos"
Una delegación iraní liderada por el jefe negociador, el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf; el canciller Abás Araqchi y el gobernador del banco central, Abdolnaser Hemmati, viajó Qatar este lunes para avanzar en las negociaciones.
Una fuente cercana indicó que la visita está centrada en cuestiones relacionadas con el estrecho de Ormuz, el uranio altamente enriquecido y el tema de los fondos iraníes congelados.
Más temprano, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, volvió a atizar las expectativas de un acuerdo inminente este lunes, después de que el fin de semana afirmara que era posible que en "las próximas horas el mundo reciba buenas noticias".
"Pensábamos que tal vez tendríamos noticias anoche [domingo], o quizá hoy [lunes], pero yo no le daría demasiada importancia", dijo Rubio en Nueva Delhi, refiriéndose al posible acuerdo.
Pero el portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, respondió que eso "es algo que nadie puede sostener".
En Teherán, los residentes que hablaron con periodistas en París relataron que están perdiendo la paciencia por la falta de progresos en las negociaciones.