El senador, que rechaza esa etiqueta, deberá medir fuerzas en un balotaje presidencial el 21 de junio contra el abogado de ultraderecha Abelardo de la Espriella.
Su padre Manuel Cepeda fue uno de los más de 5,700 miembros de un partido de izquierda asesinados en medio de una campaña de terror. A pocos pasos del cuerpo del político y periodista en una vía de Bogotá, el joven dio una entrevista en televisión con asombroso aplomo.
"Acabo de ver esa cosa tan terrible". "Le pido a quienes tienen que ver con la justicia que hagan algo en contra de esta ofensiva contra los dirigentes de izquierda", dijo.
Por la persecución contra su padre, desde los tres años se exilió en Checoslovaquia, Cuba y Bulgaria.
Al regresar al país se puso del lado de las víctimas del conflicto armado, realizó un papel clave en el proceso de paz de 2016 que desarmó a las FARC, ha sido legislador (2010-2026) y ahora uno de los dos opcionados para suceder a su aliado Gustavo Petro, el primer izquierdista en la presidencia del país.
Sobreviviente del “genocidio"
Otras muertes lo marcaron: la de su madre, víctima a los 37 años de un tumor cerebral, y el asesinato de Bernardo Jaramillo Ossa en 1990, padrino político y entonces candidato presidencial.
Cepeda decidió no tener hijos y disfruta de la compañía de su esposa y tres perros chow chow. Es reconocido como un personaje escéptico que nunca pierde el control de sus emociones. Admira a Gandhi, al filósofo marxista italiano Antonio Gramsci, y ha escrito libros sobre Sigmund Freud y Michel Foucault.
Habla checo y ruso, y practicó hockey sobre hielo, según escribió su amigo León Valencia en el libro "Iván Cepeda, una vida contra el olvido".
Su forma de expresarse contrasta con la del elocuente y provocador Gustavo Petro, que de joven perteneció a una guerrilla nacionalista antes de firmar la paz en 1990.
Cepeda cuida sus palabras al punto de escribir minuciosamente cada discurso. Juntos protagonizaron históricos debates en el Congreso en los que denunciaron los nexos entre el paramilitarismo y poderosos políticos.