En los últimos días, Trump acusó a Meloni de haberle "rogado" una fotografía durante la reunión del Grupo de los Siete celebrada en Francia. La mandataria italiana rechazó de inmediato esa versión y calificó las afirmaciones como falsas. Sin embargo, lejos de bajar el tono, el presidente estadounidense volvió a referirse al tema este sábado, lo que provocó una nueva respuesta desde Roma.
La disputa entre Trump y Meloni
La polémica comenzó después de la cumbre del G7, donde ambos líderes intentaron proyectar una relación cordial pese a las diferencias surgidas por la postura de Italia frente a las tensiones en Medio Oriente.
En una entrevista con medios italianos, Trump afirmó que Meloni insistió repetidamente en tomarse una fotografía con él y aseguró que accedió únicamente por cortesía. Las declaraciones sorprendieron debido a que la dirigente italiana ha sido considerada durante años una de las aliadas ideológicas más cercanas al mandatario estadounidense dentro de Europa.
Meloni respondió públicamente y negó haber solicitado la fotografía. Además, afirmó que Italia no necesita suplicar reconocimiento de ningún líder extranjero y defendió la posición de su gobierno frente a los desafíos internacionales.
"Italia y yo no rogamos", aseguró.
Italia responde con medidas diplomáticas
El conflicto escaló rápidamente más allá del intercambio de declaraciones.
El ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Antonio Tajani, anunció la cancelación de la visita oficial que tenía programada a Estados Unidos para los días 21 y 22 de junio. El funcionario calificó los comentarios de Trump como "graves y ofensivos" y sostuvo que las declaraciones no sólo afectaban a Giorgia Meloni, sino que representaban una ofensa para todo el país.
La decisión fue interpretada como la primera consecuencia diplomática tangible de la disputa entre Washington y Roma, dos gobiernos que hasta hace poco mantenían una estrecha coordinación en diversos temas internacionales.