Publicidad
Revista Digital
Publicidad

Cinco años después del 11J, en Cuba las protestas aumentan y la crisis se profundiza

La inconformidad con el gobierno crece mientras las condiciones de vida de la mayoría de los cubanos empeoran todos los días, en medio de las tensiones son Estados Unidos.
Dos jóvenes pasan por una pared que representa una bandera cubana durante un apagón generalizado en La Habana el 14 de julio de 2026. La red eléctrica de Cuba falló por tercera vez en menos de 10 días, lo que provocó otro apagón a nivel nacional, dijo la compañía eléctrica nacional el 14 de julio de 2026.
Mientras la situación en la isla se vuelve más precaria, el descontento aumenta, así como las protestas contra el gobierno. (FOTO: YAMIL LAGE/AFP)

El 11 de julio de 2021 fue un parteaguas para la historia de Cuba. Ese día, miles de personas salieron a las calles al grito de “Patria y vida”, una reinterpretación del lema revolucionario “Patria o muerte”, en lo que fueron las mayores protestas antigubernamentales desde el triunfo de la Revolución Cubana en 1959. Los manifestantes exigían mejores condiciones de vida y un cambio de régimen político.

Cinco años más tarde, la situación de los 9.6 millones de personas que aún habitan la isla caribeña ha empeorado con un bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, que paraliza cualquier actividad en la isla, y nuevas sanciones, que ahuyentan a empresas extranjeras. Por ejemplo, en los últimos 10 días, C uba ha sufrido tres apagones generales, cinco en lo que va del año.

Publicidad

El número de protestas aumenta

Mientras la situación en la isla se vuelve más precaria, el descontento aumenta, así como las protestas contra el gobierno.

"La combinación entre precarización social, erosión de derechos sociales, debilitamiento del consenso y cierre político genera tensiones crecientes de gobernabilidad. Y la protesta aparece entonces como la expresión visible de tensiones más profundas", dijo Cecilia Bobes, profesora de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) México, a la agencia EFE.

Por su parte, la directora de Cubalex, Laritza Diversent, señaló en un conversatorio online que “a partir de las protestas del 11J la población civil cubana no ha dejado de salir a la calle” (a protestar) y resalta, a su vez, un “cambio de perspectiva dentro de la ciudadanía”, que “ha creado mecanismos para manifestarse”.

De acuerdo con esta organización, registró 253 protestas solo en junio de este año, un récord desde que comenzaron a documentar las manifestaciones antigubernamentales, en 2022.

“El 19 de junio, coincidiendo con varios días consecutivos de déficit de generación eléctrica, se registraron 31 eventos de protesta en el espacio público en un día, lo que marcó un nuevo pico histórico, superando las 30 registradas el 13 de mayo”, indica el informe mensual de la situación de los derechos humanos en Cuba de Cubalex más reciente.

Un hombre camina cerca de un incendio en una basura ubicada en una calle de La Habana el 14 de julio de 2026.
La quema de basureros es una forma común de protesta en Cuba. (FOTO: YAMIL LAGE/AFP)

Además de los carteles, cacerolazos y manifestaciones públicas, se registraron otras tipologías como el cierre de calles, daños a la propiedad estatal y la propaganda, quema de basureros, desnudos públicos, caminatas individuales, octavillas y protestas en instituciones, de acuerdo con la organización.

De acuerdo con el Observatorio Cubano de Conflictos, una organización con sede en Miami, Estados Unidos, 11,268 protestas, denuncias y declaraciones críticas en Cuba se registraron durante 2025, un aumento de poco más del 25% respecto a las 8,443 compiladas en 2024, con un cierre de año récord de 1,333 acciones en diciembre.

Publicidad

Sin embargo, el alcance de estas protestas para cambiar el régimen aún es muy limitado porque, aunque las protestas sociales se han vuelto más frecuentes en los últimos meses, aún son focalizadas y esporádicas.

Expertos consultados por el International Crisis Group, una organización dedicada a la prevención y resolución de conflictos, sostienen que la oposición cubana aún carece de la capacidad organizativa y el liderazgo necesarios para generar un levantamiento nacional sostenido.

Se ven personas y vehículos a lo largo de una calle en La Habana el 11 de julio de 2026. Cuba sufrió su segundo apagón nacional en cinco días el 10 de julio cuando las crisis energéticas y económicas gemelas, agravadas por un bloqueo de combustible estadounidense de seis meses, causaron el colapso de la red eléctrica.
Human Rights Watch también denunció que cinco años después de 11J, alrededor de 800 prisioneros permanecen encarcelados por razones políticas. (FOTO: YAMIL LAGE/AFP)

La represión también crece

Al mismo tiempo que la protesta crece, lo ha hecho la represión del gobierno cubano.

El gobierno cubano “endurece su respuesta llevando a prisión e imponiendo duras sanciones a algunos de quienes protestan, a modo de mensaje sobre su determinación de encarecer el descontento manifiesto de los ciudadanos”, dijo Manuel Cuesta Morúa, un opositor cubano liberado el año pasado, en entrevista con EFE.

En una audiencia celebrada el 10 de marzo de 2026 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), organizaciones cubanas de derechos humanos, junto con Amnistía Internacional, denunciaron la muerte en prisión de 46 manifestantes detenidos en el contexto de las protestas del 11 de julio de 2021 por falta de atención médica.

Un taxi en bicicleta decorado con una bandera estadounidense pasa frente al Capitolio de La Habana el 11 de julio de 2026. Cuba sufrió su segundo apagón nacional en cinco días el 10 de julio cuando las crisis energéticas y económicas gemelas, agravadas por un bloqueo de combustible estadounidense de seis meses, causaron el colapso de la red eléctrica.
De acuerdo con distintas organizaciones de la sociedad civil y sus diversas metodologías, el número de personas detenidas por razones políticas oscila entre 754 y 1,214. (FOTO: YAMIL LAGE/AFP)

Las manifestaciones públicas, en las que se hace más fácil identificar a los implicados, siguieron un patrón de castigo directo, ya sea en el momento de las protestas o en fechas posteriores, en la mayoría de los casos, llevaron a la detención de las personas.

De acuerdo con distintas organizaciones de la sociedad civil y sus diversas metodologías, el número de personas detenidas por razones políticas oscila entre 754 y 1,214. Esta es la cifra más alta de presos políticos documentada en América.

Human Rights Watch denunció asimismo que cinco años después del 11J permanecen encarcelados unos 800 presos por motivos políticos, casi la mitad de ellos por participar en esas manifestaciones.

Además de las detenciones contra manifestantes, también se registraron citaciones, multas y amenazas contra las personas que protestan.

Publicidad

Tags

Newsletter

Únete a nuestra comunidad. Te mandaremos una selección de nuestras historias.

Publicidad

Publicidad