Pese a un aluvión de críticas que ponían en duda la equidad de la competencia, el presidente estadounidense consideró que el Mundial 2026 "ha sido quizás el evento deportivo más exitoso de la historia".(FOTO: MANDEL NGAN/AFP)
El presidente estadounidense, Donald Trump, protagonista de una polémica durante el Mundial 2026, debe entregar el domingo el trofeo al vencedor de la final España-Argentina cerca de Nueva York, junto al presidente de la FIFA.
El último encuentro se disputará en el MetLife Stadium en East Rutherford y será el primero del torneo coorganizado por Canadá, Estados Unidos y México al que asista Trump.
Pese a un aluvión de críticas que ponían en duda la equidad de la competencia, el presidente estadounidense consideró que el Mundial 2026 "ha sido quizás el evento deportivo más exitoso de la historia".
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"Ha sido increíble", se alegró Trump el viernes durante una recepción de la FIFA en la Trump Tower, en Nueva York.
También afirmó que el Mundial ha contribuido a popularizar el "soccer" en Estados Unidos, donde el béisbol, el básquetbol y el fútbol americano se mantienen como los deportes más seguidos.
"Se ha demostrado que somos un país de fútbol y creo que se va a mantener", aseguró Trump.
El domingo también se espera la presencia en el palco de la primera dama Melania Trump.
La cercanía entre Trump e Infantino ha sido motivo de suspicacia durante el torneo.(FOTO: MANDEL NGAN/AFP)
Esa decisión permitió al atacante disputar el partido contra Bélgica en octavos de final, finalmente ganado 4-1 por Bélgica.
"De cara a 2028, la cuestión no es saber si el poder federal estadounidense se impondrá sobre las operaciones olímpicas, sino hasta qué punto lo hará de forma visible", pronosticaba en junio en X Philippe Blanchard, antiguo director del COI.
El caso Folarin Balogun ha aportado desde entonces una respuesta contundente: no solo el presidente estadounidense Donald Trump llamó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para que revisara la tarjeta roja mostrada al delantero estadounidense en los dieciseisavos de final, sino que además lo asumió públicamente.
"No se trata solo de una banalización de la corrupción, es una valorización: el mensaje es 'soy un buen dirigente porque defiendo los intereses estadounidenses'", analiza para la AFP Pim Verschuuren, especialista en geopolítica del deporte en la Universidad Rennes-II.
Sin embargo, en 2028 el fútbol no será más que uno de los 36 deportes del programa. Y la incorporación del críquet, del béisbol/softbol y del flag football refuerza el peso de los deportes de equipo, particularmente propicios a las cuestiones de orgullo nacional.
Prácticas discriminatorias
Aunque México tuvo varios incidentes durante la realización del mundial, como las protestas de las familias de los miles de desaparecidos que hay en el país, la mayoría de las polémicas de la organización estuvieron relacionadas con Estados Unidos.
La previa del torneo, sin embargo, estuvo marcada por un contratiempo sonado cuando el somalí Omar Artan, considerado el mejor árbitro africano de 2025, fue rechazado a su llegada a Estados Unidos pese a contar con visado.
Las autoridades lo vincularon con "personas sospechosas de pertenecer a organizaciones terroristas”.
También al fotógrafo oficial de la selección iraquí se le negó la entrada en el país. El caso tomó dimensión diplomática cuando, en plena guerra en Oriente Medio, una quincena de miembros del cuerpo técnico iraní no obtuvo visado, obligando a la selección a instalarse en México.
Esto hizo que el Team Meli tuviera que viajar para sus tres encuentros con solo unas horas de anticipación.
El equipo se consideró "maltratado" y arremetió contra las restricciones que le obligaban a llegar la víspera de sus dos primeros partidos en Los Ángeles.
Las autoridades estadounidenses finalmente permitieron a los iraníes desembarcar dos días antes de su último encuentro en Seattle.
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El martes, el equipo dejó en Tijuana una última nota escrita, como después de cada partido, lamentando "una serie de decisiones, condiciones logísticas y circunstancias que han socavado el sentimiento de equidad”.
La selección de Irán tuvo que viajar para todos sus encuentros(FOTO: Mohamed Farag/Getty Images)
Con el final del mundial, la polémica migratoria no termina. La selección nacional de fútbol de Liberia canceló esta semana su participación en un partido amistoso ante un club de Minnesota por problemas en la obtención de los visados necesarios para entrar en Estados Unidos.
En un comunicado publicado en su página de Facebook el miércoles, el Ministerio de Deportes de Liberia anunció la cancelación del partido ante el Minnesota United.
"Los miembros de la selección nacional liberiana y de la delegación oficial vieron sus solicitudes de visado rechazadas por Estados Unidos, lo que hizo imposible la participación de la delegación y el respeto a las obligaciones contractuales en los plazos acordados", indica el comunicado.
El mayor reto viene para Los Ángeles 2028. Si la política migratoria ha afectado a un torneo de 48 equipos, ¿qué ocurrirá con unos Juegos Olímpicos que reúnen a cerca de 11,200 deportistas de todo el mundo, donde las pruebas de atletismo por sí solas incluyen prácticamente a todos los países sujetos a restricciones importantes?
También en tensión con Washington, los dirigentes de los países coanfitriones, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, y el primer ministro canadiense, Mark Carney, estarán presentes en el estadio.
Trump ha amenazado con imponer nuevos aranceles a Canadá, al que acusa de "negligencia deliberada" debido a los incendios forestales que han provocado la llegada de humo y cenizas hasta Estados Unidos, un hecho que genera dudas sobre la calidad del aire que será respirado durante la final del Mundial, en un estadio a cielo abierto.
El último encuentro entre los dirigentes estadounidenses, canadienses y mexicanos se dio durante el sorteo del Mundial, en diciembre de 2025 en Washington.
El domingo, Trump llegará en avión desde su campo de golf de Nueva Jersey, y se aplicará una exclusión aérea alrededor del estadio.
En una final de un Mundial, lo lógico es que el fútbol esté en el centro de atención, pero el presidente podría tratar de acaparar los focos.
El año pasado, luego de entregar el trofeo del nuevo Mundial de Clubes en el mismo estadio East Rutherford a los jugadores del Chelsea, su presencia en el podio durante las celebraciones de los jugadores ya fue sorprendente.
El presidente republicano, que ha recibido a Gianni Infantino en numerosas ocasiones desde su regreso al poder en enero de 2025, ha presumido en numerosas ocasiones de haber recibido la organización de este Mundial de fútbol y de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 durante su primer mandato.
El viernes evocó con tono bromista su deseo de ver a Estados Unidos celebrando un Mundial junto a China.
"Esta vez, dejaremos de lado a México y Canadá", lanzó.