Tras esa primera medida brasileña, que suele tomarse ante problemas bilaterales con otro estado, Milei redobló la apuesta y acusó al "gobierno de Brasil" de haber financiado una supuesta "campaña antiargentina", de la que no aportó pruebas.
Brasilia reaccionó nuevamente con la convocatoria al embajador argentino Daniel Raimondi, que debe comparecer este domingo ante la Cancillería.
Una fuente diplomática dijo a la AFP que Milei "ofendió a dos poderes, al pueblo y a la democracia brasileñas", durante la oficialización el sábado de la candidatura del derechista Flávio Bolsonaro para enfrentar a Lula en las presidenciales de octubre.
"Riesgo Lula"
Figura de la derecha latinoamericana, el mandatario argentino advirtió en el acto junto a su aliado Bolsonaro sobre "el riesgo Lula" en las elecciones y llamó a Brasil a salir de "su sometimiento al zurdo".
"El embajador de Brasil en Buenos Aires, Julio Bitelli, fue llamado a consultas (...) debido a las ofensas proferidas por el presidente argentino", informó en reacción la Cancillería brasileña.
Milei volvió a referirse el domingo a Brasil, vecino y socio estratégico de Argentina.
"¿Quién puso más plata en esta campaña antiargentina? El gobierno de Brasil. El 25% de los recursos salió del gobierno de Brasil", afirmó a la radio local Mitre, en aparente alusión a críticas en redes sociales a su país durante el Mundial de Fútbol.
Aseguró que la "campaña" también fue "financiada" por otras "cabezas progresistas" de México y el Partido Demócrata estadounidense.
"Y después me vienen a hablar de interferencia", dijo Milei, y sostuvo que "un grupo de brasileños que mandó Lula (...) jugaron activamente" en su contra durante la campaña que lo llevó a la presidencia en 2023.
Lula dijo este domingo en un acto con sindicalistas que seguirá gobernando "sin injerencia de nadie" porque "en Brasil no aceptamos que nadie meta la nariz donde no es llamado", sin ser más específico.