"Uganda cumplió 42 días desde que el último enfermo por ébola confirmado, importado desde otro país, fue dado de alta el 16 de julio de 2026, sin que se haya documentado ninguna transmisión posterior asociada a ese caso, lo que marca el fin del brote", publicó la OMS en 𝕏.
La organización elogió al gobierno, al personal sanitario y a sus socios por "las sólidas medidas adoptadas para contener el brote y evitar una propagación más amplia".
El país de África Oriental registró un total de 20 casos de ébola, casi todos correspondientes a personas que habían viajado desde RDC, y dos fallecimientos.
Desde que se declaró el brote el 15 de mayo, se registraron más de 5,600 casos confirmados en RDC, incluidos más de 2,700 fallecimientos.
Está considerado el brote de propagación más rápida de esta enfermedad registrado hasta la fecha.
El riesgo sigue latente
De acuerdo con el texto “ Se puede detener el brote de ébola de Bundibugyo más letal ”, del director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, entre otros especialistas, destaca que el riesgo de tener casos importados de ébola sigue latente debido a que se “propaga a través de las comunidades, y son estas las que poseen los conocimientos necesarios para detenerlo”.
“Pueden detectar la enfermedad a tiempo, alertar a los equipos sanitarios, ayudar a identificar y rastrear contactos, combatir rumores peligrosos y apoyar a las familias facilitando el acceso a tratamientos y a entierros seguros y dignos. La respuesta siempre avanza con mayor rapidez cuando las comunidades lideran el proceso junto a las autoridades nacionales y los trabajadores sanitarios”, destaca el texto.
Cruz Roja combate enfermedad en medio de ataques
La Cruz Roja calificó de "inaceptables" los ataques perpetrados la semana pasada en la República Democrática del Congo, en los que resultaron heridos seis trabajadores que participaban en los esfuerzos desesperados por contener el mortal brote de ébola.
"Los ataques contra voluntarios y personal humanitario son inaceptables", declaró el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en un comunicado, junto con las sociedades de la Cruz Roja de la República Democrática del Congo y Uganda.
El comunicado indica que el 17 de agosto, un convoy de la Cruz Roja de Uganda fue atacado en la provincia de Ituri, epicentro del brote. Una persona resultó gravemente herida y dos ambulancias fueron apedreadas y vandalizadas.
Al día siguiente, dos voluntarios resultaron heridos mientras intentaban realizar un entierro en la provincia Alto Uele. Fueron evacuados para recibir atención médica y durante su traslado dos vehículos sufrieron daños.