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El dinero no conoce ideología

El dinero tiene una única cara: Sirve para invertir con un retorno. Repartirlo en forma discriminada con el argumento de que la riqueza se comparte, no funciona, dice Ramses Pech.
jue 09 enero 2020 11:10 AM
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Debe existir un plan para el uso de la riqueza, y una vez que se logró estabilidad, la administración debe destinarla a cubrir salud, educación e infraestructura para la movilidad, dice Ramses Pech.

(Expansión) - En el 2019 ha habido un cambio sustancial respecto a cómo tener o usar el dinero en el mundo. Hoy día la capacidad financiera y el crecimiento no dependen del tipo de ideología de la administración en cada país, sino de la forma de entender el mercado global y el interno, así como el tipo de necesidades existen de corto a largo plazo.

Un mercado que requiere cubrir alguna necesidad de alta demanda como la energía, no puede tener un crecimiento al libre albedrío al crear monopolios que controlen y dictaminen el tipo de producto, servicio y calidad. Un monopolio puede ser aceptado al inicio de un mercado que no tiene la forma de tener acceso a dinero y su alternativa es que la nación sea el punto de ignición, aunque eso sucedió en siglo pasado y hoy en el XXI el mundo se ha consolidado en fluir dinero para tener acceso a tecnología a bajo costo y en forma infinita.

El neoliberalismo, capitalismo, comunismo y socialismo, toda corriente ideológica, necesita dinero para poder mantenerse en una administración, debido a que el poder 'es momentáneo' hasta que el capital les alcance para que la sociedad tenga para vivir y no sobrevivir.

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El dinero, para que pueda fluir, no debe ser controlado por un presupuesto determinado en forma anualizada, el cual estipula cómo deben asignar los recursos para la parte social y desarrollo económico.

El mundo ha cambiado y ha dejado el pensamiento unicelular y pasó a determinar qué debe realizar para que la nación pueda tener control de sí misma e influir de modo global a largo plazo.

Actualmente el costo de tener dinero es bajo, pero él quiere estar en un lugar que tenga estabilidad financiera, políticas públicas de competencia libre entre todos los que influyen en el mercado, y donde haya un plan de nación que asegure un mercado que requiere cubrir en un tiempo determinado en función de metas específicas, y que no cambie en cada administración.

En el mundo muchas naciones han entendido que no pueden controlar el poder del dinero y la única forma de convivir con él es al realizar leyes, regulaciones, normas y políticas públicas por medio de órganos independientes.

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La política debe ser la facilitadora de la forma como utilizan el dinero las empresas en un mercado, ya sea de la nación o privado, para poder tener un crecimiento y no llegar a controlar, fustigar o imponer un vigilante del cómo. La ley está para cumplirse, el problema es cómo la aplicas o interpretas para el beneficio de quien la quiera utilizar. Al mentirle al dinero lo perderás.

El dinero tiene una única cara: Sirve para invertir con un retorno; repartirlo en forma discriminada con el argumento de que la riqueza se comparte, no funciona en un mercado mundial con alto dinamismo y volatilidad.

La riqueza cualquiera que sea debe tener un plan para utilizarla, renovarla e incrementarla para que en un momento dado que logras estabilidad se comparta en forma equitativa por una administración cubriendo primero la salud, educación e infraestructura para la movilidad de las personas.

En la parte energética están aprovechando que la tecnología ha evolucionado en la última década a pasos inimaginables y debido a la inversión en investigación desarrollada por países que han logrado una estabilidad económica basada no en el control del dinero, sino en facilitar la colocación de inversiones, empresas y personas que han realizado intercambios de conocimiento, donde muchos han sido de común acuerdo y otros por medio del aprendizaje y adaptación.

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Este nuevo modelo de economía sin ideología ha posicionado a China (país camaleónico ideológico) a ser competitivo a nivel mundial por tener qué ofertar en el mundo. En un principio fue su mano de obra no calificada lo atractivo y hoy día ha evolucionado a un alto grado de conocimiento que compite con EU. Actualmente ambos países están por suscribir un acuerdo comercial , después de haber sostenido una guerra comercial fuerte por más de un año, y con ello veremos un ejemplo real de que el dinero no conoce ideologías y dice “quiero que me utilices para que crezcas”, sin etiquetarlo bajo una corriente ideológica que con el tiempo cambiará en la sociedad.

El dinero no es poder, facilita el acceso a inversión que genera impuestos, empleos, capital circulando, estabilidad financiera, crecimiento y una sociedad no preocupada por tenerlo sino ocupada en ver cómo puede hacer que crezca para las futuras generaciones. Controlar el dinero es un sinónimo de debilidad de crecimiento.

Nota del editor: Ramses Pech es analista de la industria de energía y economía. Es socio de Caraiva y Asociados-León & Pech Architects. Síguelo en Twitter como @economiaoil . Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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