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Nuestras Historias

La gasolina y su retórica tóxica

Si el combustible ya no ha sido robado, ni vendido, y no está almacenado, posiblemente está dando vueltas en las pipas que nadie sabía dónde estaban, dice Miriam Grunstein.
mar 11 febrero 2020 10:00 AM
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El combustible de reserva en el país apenas rebasa unos días, entonces ¿dónde está?, cuestiona Miriam Grunstein.

(Expansión) - ¿De qué hablan los gobiernos cuando hablan de gasolina? Es posible que ni sus mismos funcionarios lo sepan. Cuando se trata del energético más cercano a nuestra cotidianidad, y en particular cuando sube el precio, pero también cuando ha faltado, al presidente y su burocracia se les llena la boca de pinole y se les pega la lengua al paladar. Tal vez por eso nadie entiende de qué hablan cuando suceden cosas irritantes y hay que justificarlas perentoriamente.

Hace un año el país vivía una falta de gasolina que el presidente López Obrador explicó con claridad cristalina e inusitada. Cuando faltó el combustible, seguramente por la impericia de los recién llegados en 2018, AMLO tomó el micrófono y, por primera vez en la historia de este país pronunció una mentira sencillísima de entender: los ductos estaban parados para evitar el robo de combustible. De inmediato, y salvo un puñado de suspicaces, el público se tragó la retórica presidencial enterita y de un jalón. Los medios de comunicación no dejaban de hacer entrevistas con expertos miles sobre lo que opinaban acerca de la “estrategia anti-huachicol”, nunca antes vista en sexenios anteriores. Pero ¿en realidad hubo estrategia “anti algo”, susceptible de ser valorada un año después?

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La pregunta es atinente porque en los últimos días en su “mañanera” el presidente, de la mano de Octavio Romero Oropeza, anunció que el robo de combustible disminuyó en un 94%, cifra sin duda deslumbrante. Es curioso que se haya elegido el número 94, en lugar del 95. Tal vez porque el presidente quiso guardar cierta modestia. Sin embargo, trátese de 93, 94 o 95% en la reducción del robo de gasolina (la que escribe repugna la palabrita “huachicol”) lo que es inconcebible es que semejante baja en el robo no corresponda a un aumento proporcional en las detenciones y, menos aún, en los encarcelamientos. Es decir, hay más gasolina en los tambos pero ni un solo delincuente en los mismos.

Por otra parte, da vértigo que las estadísticas marquen bajas en las ventas cuando no hay infraestructura de almacenamiento. Se entendería que la baja en ventas de debe, primero, a la desaceleración económica y que, por lo tanto, el combustible no robado, pero no vendido, está almacenado en algún sitio del país. Pero el combustible de reserva, para el país, aún no rebasa unos cuántos días. Entonces, si no se lo robaron, pero tampoco lo vendieron, ¿dónde está? Posiblemente dando vueltas en el país en las pipas que supuestamente se compraron en Estados Unidos y que por algún tiempo no se sabía adónde estaban. ¿Cuento más demencial? Imposible.

Si hay superávit de gasolina por desaceleración económica, entonces ésta tendría que estar almacenada en algún rincón del planeta y el precio tendría que haber bajado. Y nos consta que no es así

Otra hipótesis sería que el gobierno, a pesar de que ha frenado el robo de combustible en un 94%, sigue con ingresos bajos por la competencia. En primer lugar, Pemex, aún con las nuevas marcas, tiene poder de mercado, con un 30% del mismo. Y es aún el casi único suministrador a las marcas nuevas. Algunas traen su propio combustible pero son las menos. Entonces, Si tiene aún el 70% de la venta al menudeo y le vende a su competencia, y ya paró el robo de combustible, ¿cómo demonios le hace para tener ingresos menguantes? ¿Serán unos genios artífices de su propia autodestrucción? ¿O continúa el robo de combustible? Si fuera examen de opción múltiple, la respuesta sensata sería “todas las anteriores.” ¡Qué mareo!. ¡Qué tóxico!

Continuará.

Nota del editor: Miriam Grunstein es profesora e investigadora de la Universidad ORT México y es académica asociada al Centro México de Rice University. También ha sido profesora externa del Centro de Investigación y Docencia Económicas y coordinadora del programa de Capacitación al Gobierno Federal en materia de Hidrocarburos que imparte la Universidad de Texas en Austin. Hoy es socia fundadora de Brilliant Energy Consulting y dirige el blog Energeeks.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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