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Inversión Fija Bruta de México, expectativas y retos para 2020

Mientras el gobierno no facilite un entorno de confiabilidad será complicado que la inversión se ubique en una senda de crecimiento sostenido, opina Jordy Juvera.
sáb 29 febrero 2020 06:56 AM
inversión - inversión fija bruta - plan nacional de infraestructura
El Acuerdo de infraestructura reflejaría un repunte en la inversión en construcción en 2020, pero resultaría insuficiente para detonar un mayor crecimiento económico, señala Jordy Juvera.

(Expansión) – Durante la primera quincena de febrero, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer los resultados de la inversión fija bruta durante noviembre de 2019, y si bien se observó una recuperación con respecto a los niveles observados en octubre, la tendencia de corto plazo, medida a través del promedio móvil de tres meses, sigue siendo fuertemente negativa.

Si bien falta conocer el dato mensual de diciembre, lo más probable es que durante todo 2019 la inversión reporte una contracción de alrededor de 4.8%, lo que significaría su peor desempeño desde la crisis financiera de 2009.

Partiendo del hecho de que la inversión se encuentra en niveles muy bajos, un cambio de tendencia en el corto plazo es factible con unos meses de avance; sin embargo, que esto derive en una recuperación sostenida resulta más complicado.

La carta más fuerte del Gobierno Federal a favor de este repunte es la ejecución del Acuerdo Nacional de Infraestructura y que, a diferencia de los planes nacionales de infraestructura anteriores, básicamente depende del sector privado.

Aun así, el Acuerdo planea destinar 431 miles de millones de pesos (mmdp) de los 859 mmdp acordados para inversión en construcción en 2020, lo cual por sí mismo implica un mejor panorama en el corto plazo para el sector.

Con respecto a la posibilidad de una recuperación sostenida, esta depende de que los factores determinantes de la contracción durante 2019 se resuelvan; sin embargo, si consideramos la naturaleza de estos, no está claro que pueda suceder.

Para esto, hay que observar que el rubro más afectado dentro de la inversión en los últimos 12 meses ha sido la inversión no residencial, que representa poco más de una tercera parte de toda la inversión y es el sector más importante.

Lo más relevante es que este componente tiene una alta dependencia de la inversión física del Sector Público; según datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la inversión física presupuestaria se contrajo 11.8% en términos reales en 2019, siendo la inversión destinada al sector energético la única que no cayó, mientras que para el caso de la inversión en el sector de comunicaciones y transportes se destinaron 8.8 mmdp menos que en 2018.

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Si consideramos que el Presupuesto de Egresos de la Federación de 2020 (PEF) sólo contempla un incremento significativo en términos de inversión física para el sector energético, mientras que los otros rubros de inversión fueron castigados, entonces la expectativa de una recuperación por mayor gasto gubernamental es prácticamente inexistente.

El argumento anterior implica que todo recae sobre la inversión privada, por lo que, si bien el Acuerdo presenta una promesa o compromiso por parte de los privados, esto no es una obligación. Además, el problema de fondo de la caída en la inversión privada es más complicado, ya que no sólo se trata de soltar dinero, sino de establecer las condiciones que generen incentivos para invertir, particularmente el crear un entorno de confiabilidad.

Ahora bien, dado que la confianza es un elemento subjetivo, la manera en la que se le puede dar seguimiento es a través de encuestas. Desafortunadamente, las encuestas más recientes que buscan dar a conocer el sentimiento de los inversionistas presentan un panorama negativo. Un ejemplo es la última encuesta destinada a los inversionistas globales por parte de Bank of America (BoFA), la cual refleja que los inversionistas globales siguen percibiendo las decisiones del Gobierno mexicano como el principal riesgo al momento de invertir en México.

Estos resultados son congruentes con la encuesta publicada en febrero sobre las expectativas de los especialistas en economía del sector privado que realiza el Banco de México, la cual refleja un recorte en las expectativas de crecimiento económico para 2020 de 1.1 a 1%.

Al respecto, la encuesta revela que los principales factores que podrían obstaculizar el crecimiento, en los próximos seis meses, son los problemas de inseguridad, la incertidumbre política interna y la incertidumbre sobre la situación económica interna.

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Por lo tanto, mientras que el Gobierno no facilite un entorno de confiabilidad, a través del respeto de los contratos y los plazos, la liberación de permisos y la congruencia entre los diferentes niveles de Gobierno, será complicado que la inversión se ubique en una senda de crecimiento sostenido.

El Acuerdo de infraestructura, en caso de ejecutarse, se reflejaría en un repunte en la inversión en construcción en 2020, pero este resulta insuficiente para detonar un mayor crecimiento económico, ya que cuando se pone en contexto, la inversión total del Acuerdo y lo programado por el Gobierno apenas se acercaría al 4.2% del PIB en 2020 de acuerdo con HR Ratings.

Nota del editor: Jordy Juvera cuenta es Licenciado en Economía por el ITAM. Actualmente es Asociado Senior de Economía en HR Rating s y cuenta con experiencia en el sector público en la Secretaría de Hacienda, así como en investigación económica y en el mercado de capitales. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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