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Nuestras Historias

Una imagen profesional en tiempos de home office

A pesar de que adaptarnos a cambios exige de un proceso natural que conlleva tiempo y esfuerzo, el optimismo resulta clave para superar los retos, opina Guillermo Fournier.
sáb 04 abril 2020 06:58 AM

(Expansión) – Cuando las contingencias se presentan nos obligan a cambiar muchos de nuestros hábitos y rutinas, de manera imprevista, volviendo necesaria una adaptación rápida a las nuevas circunstancias. Tal ha sido el escenario producido por la actual crisis sanitaria relacionada con el Covid-19, que nos impone retos importantes de cara a futuro en sentido amplio.

Así, decenas de miles de profesionistas se han visto forzados a abandonar sus oficinas y edificios de trabajo, para trasladar sus actividades laborales diarias a su propio domicilio particular, ante la urgencia de quedarnos en casa con el propósito de reducir significativamente el riesgo de contagio masivo.

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Si bien el llamado home office no es un concepto nuevo, lo cierto es que hasta antes de la presente contingencia eran relativamente pocas las empresas y organizaciones en México que ya empleaban esta modalidad de forma cotidiana entre sus colaboradores.

Por tanto, para un número mayoritario de mujeres y hombres en edad productiva, el teletrabajo sí es algo nuevo en sus vidas, lo cual implica, en varios casos, la falta de atención hacia determinadas consideraciones cuya inobservancia puede perjudicar su reputación profesional e incluso poner en riesgo su empleo o negocio. Entonces, se torna imprescindible revisar algunos aspectos que nos ayudarán a mantener el profesionalismo en tiempos de home office.

En primer lugar, debemos recordar permanentemente que, aún cuando nos encontramos en la comodidad de nuestro hogar y no en la oficina, ello no implica que debamos asumir una conducta de descanso o relajación similar a la que adoptamos en períodos vacacionales.

En otras palabras, dentro del horario laboral, debemos contar con una entera disposición de trabajo y diligencia, pues de lo contrario, se reflejará en un rendimiento deficiente. En congruencia, evitemos pasar todo el día en pijama y desaliñados, ya que incluso este tipo de detalles tiene un efecto psicológico que impacta en la productividad laboral.

En el mismo orden de ideas, es relevante subrayar que la forma en que nos comportamos y nos presentamos ante los demás habla mucho sobre el tipo de profesionales que somos.

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Si bien el home office casi por definición suprime la interacción física entre colegas, en efecto, existen múltiples plataformas digitales que buscan generar herramientas de conectividad para propiciar la interacción a distancia entre personas.

Desde luego, estas reuniones virtuales son de gran utilidad para resolver cuestiones de trabajo, planificar proyectos y vitalizar las dinámicas laborales, razón por la cual, deben ser tomadas con total seriedad, así como con estricto profesionalismo.

Por consiguiente, participar de una videoconferencia colectiva de negocios, recostados sobre una cama o usando ropa demasiado informal para la ocasión, mandará mensajes a los demás respecto de nuestro sentido de responsabilidad profesional.

Sin duda, la disciplina es puesta a prueba con la modalidad de home office, puesto que el hecho de encontrarnos en casa puede potenciar la aparición de distractores que dificultan la concentración óptima requerida para el desarrollo de las tareas laborales. El riesgo es que, sin darnos cuenta, se vayan acumulando pendientes que en consecuencia se vuelvan urgentes, tarde o temprano, con resultados indeseables de cargas excesivas de trabajo por atender.

Hacer home office en tiempos de coronavirus

La solución consiste en establecer un espacio bien equipado con todo lo necesario para el desempeño profesional y, en la medida de lo posible, apartado de elementos de distracción. Bajo la misma lógica, es útil definir con claridad los horarios en los que se llevarán a cabo las actividades laborales.

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Por último, a pesar de que adaptarnos a cambios exige de un proceso natural que conlleva tiempo y esfuerzo, el optimismo resulta clave para superar los retos. Siempre es posible encontrar oportunidades en medio de la adversidad.

Por tanto, valdría la pena analizar si hay entre nuestra lista de cosas por hacer o metas por cumplir, algún punto en el cual podamos trabajar en estos días, lejos del bullicio de las calles y el ambiente frenético característico de los espacios laborales cotidianos. Satisfacer nuestros anhelos y cumplir los objetivos que nos trazamos, también es una forma de sentirnos en plenitud y ser percibidos mejor por los demás.

Seamos responsables de nuestra reputación profesional, asumiendo el home office o teletrabajo como una herramienta más para demostrar nuestro valor como individuos talentosos y productivos. Que la tecnología y las herramientas digitales funjan como impulsoras de nuestra imagen y nos permitan comunicar mensajes positivos a nuestras audiencias.

Nota del editor: José Guillermo Fournier Ramos es docente en la Universidad Anáhuac Mayab. Vicepresidente de Masters A.C., asociación civil promotora de la comunicación efectiva y el liderazgo social. También es asesor en comunicación e imagen, analista y doctorando en Gobierno. Las opiniones expresadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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