Pareciera que existe una carencia de raciocinio o incluso de empatía, muchos usuarios pagamos por un servicio de internet por necesidad, lo cual a las respectivas autoridades no les cuesta ni razonan lo que involucra un internet con mayor libertad y sin aumento tarifario. Ahora bien, ante la digitalización obligada muchas de las familias que se sobre ajustan el cinturón para dar accesibilidad tecnológica a sus hijos o ellos mismos como padres continuar sus trabajos a distancia, hacen que por mínimo que sea el aumento de servicios por temas de inflación del espectro, se resienta en el bolsillo de la ya golpeada economía mexicana.
A pesar de que hay pronunciamientos vanos del ente pertinente en materia de telecomunicaciones, bien sabemos que la estrategia mediática es calmar a la audiencia después de las malas decisiones que toma la bancada en turno, con ello refutar el aumento de tarifas que seguramente se avecinan paulatinamente para los servicios de telecomunicaciones; es posible que varios reciban algún bono por lograr esto, a raíz de sangrar al usuario mexicano.
La neutralidad en la red se mira violentada una vez más, y si esto se concreta, no solamente hablaríamos de que la economía del usuario lo resentirá, si no también su libre navegación; invito a la reflexión y a razonar más allá de sus teléfonos más costosos de última generación a diputados y senadores, los usuarios mexicanos no meceren más daños digitales colaterales.
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Otro de los temas que va relacionado con esta toma de decisiones nefasta versa en el escenario de vigilancia completamente intrusiva con la finalidad de recaudación de impuestos. Si bien consideran que la tecnología es una parte fundamental para el mejor ejercicio de las atribuciones concedidas a la autoridad fiscal (así lo indican) es un escenario de control el hecho de poder facultar a una persona para realizar el tomado de material multimedia fotos/videos del inmueble, de persona identificada, muy por encima de una vigilancia directa.
No se tienen lineamientos de seguridad y peor aún de ciberseguridad, lo cual abrirá muchas brechas en dos sentidos, el oportunismo de la delincuencia convencional para buscar ingresar a los domicilios y el de la perspectiva digital, donde la extracción de datos personales y un mal uso sin los controles adecuados violentará al usuario, en este caso, al contribuyente en la comodidad de su hogar.