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Nuestras Historias

El riesgo de generar noticias falsas

Las noticias falsas en México han dividido al país y continuará así en tanto se sigan difundiendo, apunta Mario Maraboto Moreno.
mié 11 noviembre 2020 11:58 PM

(Expansión) – Algo que me llamó la atención en el proceso electoral de los Estados Unidos fue la actitud de varios medios de comunicación durante las transmisiones de los resultados de la elección del próximo presidente de Estados Unidos.

En lo que se calificó como un hecho sin precedentes y algunos lo vieron como un acto de censura, diversas cadenas de televisión interrumpieron la transmisión de un mensaje del presidente Trump bajo el criterio de que estaba haciendo afirmaciones mentirosas.

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La misma red social de Twitter etiquetó como “engañosos” algunos mensajes del presidente en consistencia con el criterio establecido en septiembre de cambiar ciertas normas y reforzar algunas conductas para evitar la desinformación, discursos de odio y atropellos cívicos durante la jornada electoral.

Es curioso cómo un personaje que siempre se ha quejado de las noticias falsas (Fake News) ha recurrido a ellas especialmente a través de las redes sociales para tratar de mantenerse en el poder, y es sorprendente que millones de sus seguidores las creen sin ningún cuestionamiento.

Decir noticias falsas es comunicar historias que parecen ser noticia en afán de influir en opiniones o conductas, o como sintetiza el Diccionario Collins: “es información falsa, a menudo sensacional, diseminada bajo la apariencia de informes de noticias”.

Las noticias falsas, por sus propias características representan una amenaza a la credibilidad de empresas, organizaciones civiles, medios de comunicación y gobiernos, especialmente cuando surge la verdad. Se difunden no por error sino con el propósito de engañar, inducir a error, manipular decisiones personales, desprestigiar o enaltecer a una institución, entidad o persona, ya sea para fines comerciales, políticos o económicos, entre otros.

El actual presidente de Estados Unidos, al igual que el actual presidente de México, han utilizado las redes sociales y a los medios de comunicación afines para difundir noticias falsas (con apariencia de ser verdaderas) para responder a las críticas a su gestión, desprestigiar a medios de comunicación críticos y cancelar la discusión abierta. No dan información noticiosa per se pero fortalecen su propaganda personal, que fue la que los llevó a su cargo actual.

El problema es que esas noticias se difunden, convencen a los seguidores y generan controversia que prolonga por varios días la vida de esa información falsa. Se vuelve parte de la agenda y se traduce, las más de las veces, en división y agresiones y en fortalecer la posición de quien las genera.

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Algunas organizaciones en México han contabilizado las noticias falsas del presidente López Obrador y coinciden en que no son pocas; las más sensibles en los últimos meses han sido referidas a la pandemia del COVID-19: “Vamos de salida”, “ya domamos la pandemia”, “la economía va muy bien”, y muchas más.

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Por su parte, un diario estadounidense reportó que el presidente Donald Trump alcanzó las 20,000 mentiras en julio después de tres años y medio de mandato y que AMLO alcanzó esa cifra al cumplir un año y siete meses de gobierno, a mediados de febrero.

Las noticias falsas han existido en el mundo lo largo de los siglos. Se dice que luego del descubrimiento de América se difundieron en Europa relatos acerca de sitios de inmensa riqueza como los mitológicos “País de Jauja” y la “Ciudad de los Césares” y hacia el Siglo XVII en Francia se distribuían panfletos en los que se difundían falsedades.

Pero quizá el tipo de noticias falsas que más se asemeja a las de los presidentes de Estados Unidos y México son las que difundía el nazismo alemán en contra de los enemigos del régimen acusándolos de las dificultades que enfrentaba la sociedad alemana.

Cuatro años de mentiras llegaron al clímax durante el proceso electoral y provocaron que varios medios de comunicación decidieran dejar de transmitir el mensaje presidencial en vivo. Curioso que no lo hayan hecho en oportunidades anteriores.

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Habrá que ver qué actitud asumen las próximas semanas en las que seguramente continuarán las fake news hasta el mes de enero en que tome posesión el nuevo presidente y si otros medios deciden dejar de transmitir esos mensajes que alientan la división.

Quizá sea momento para que en México, después de dos años de noticias falsas, los medios de comunicación serios y responsables consideren seriamente dejar de informar sobre lo que en la famosa “mañanera” se percibe como información falsa o sin sustento para no alimentar la propaganda presidencial y sólo dejar el espacio para lo que verdaderamente puede ser noticia.

Las noticias falsas en México han dividido al país y continuará así en tanto se sigan difundiendo.

Nota del editor: Mario Maraboto es Licenciado en Periodismo por la UNAM. Investigador Asociado en la Universidad de Carolina del Norte. Autor del libro "Periodismo y Negocios. Cómo vincular empresas con periodistas". Consultor en Comunicación, Relaciones Públicas y situaciones especiales/crisis desde 1991. Escríbele a su correo mmarabotom@gmail.com y síguelo en Twitter . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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