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Nuestras Historias

La energía no es para los ilusos

Parar la evolución continua de la energía hacia una mejor utilización habla de un país quimérico y sin credibilidad, considera Ramses Pech.
vie 11 diciembre 2020 12:02 AM

(Expansión) – La energía no es para la gente que cree que todos los proyectos pueden ser realizables en un corto tiempo y con una cantidad mínima de dinero.

Quien piense en realizar un proyecto dentro de este sector debe tener claro que son de gran envergadura; el que piense lo contrario carece de un sentido de la realidad y caerá en mentiras o ilusiones de poder hacerlo.

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En la vox populi existe el argumento de una revolución con crecimiento de energías limpias y ligadas a la creación de electricidad en México. Por favor, paren esta masacre de ideas y conjuntos de definiciones que no están llevando a definir un plan de largo plazo para el país.

En primer lugar, debemos entender cuánto tomaremos de la energía primaria, cómo la utilizaremos y cuánto aprovecharemos para cada mercado que existe, como el doméstico, el comercial, el industrial y el transporte. Luego, determinar las condiciones y el lugar donde se pretende colocar el proceso de la transformación de portadores de energía (plantas). Establecido lo anterior, cómo será transportado, transmitido, distribuido, almacenado y mantenido en un nivel continuo para el mercado.

Muchos de los proyectos en México han llegado hasta este punto de 2015 a la fecha y han tenido que ser adaptados a los cambios ocurridos en las normas, leyes, permisos y tiempos para poder hacerlo de forma legal. Pero estos cambios han provocado que de 10 proyectos 7 sean discontinuados y/o que estén en espera de mejores condiciones.

Esto se confirmo con datos de la Inversión Extranjera Directa (IED) al tercer trimestre del 2020, en la que de tener una participación la energía del 25% en 2018 pasó a 14%, siendo la más afectada el mercado de la electricidad, con una contracción de un 11%.

Hay que recordar que la IED es la inversión de las empresas que tienen la confianza de colocar su dinero en un país. Algunos ejemplos pueden verse en el mercado de hidrocarburos, como las empresas que están en la AMEXHI y como Valero, que continúa comprando crudo a la nación para sus refinerías en Estados Unidos, al instalar oficinas en nuestro país.

La pandemia no esperada fue algo que no pudo ser controlado y afectó principalmente a los seres humanos, causando una crisis económica. Dependerá de cada nación lo que hará para poder mitigar en el mediano plazo una contracción en el crecimiento interno bruto.

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La pandemia acelera la revolución 4.0 en las empresas

La única forma de poder salir, ante la falta de una circulación de flujo de efectivos dentro la misma, dependerá de las facilidades, atracción y planes que permita la inversión en el país, trayendo consigo empleos, pago de impuestos y sobre todo continuidad en un plan del país.

Las ilusiones no son proporcionales a la cantidad de dinero que circula en un país, podemos hacer cientos de proyectos, planes de infraestructura, buenas intenciones o mejoras en empresas productivas del estado; sin “peculio” todo quedará en ilusos proyectos.

Estar en contracción económica ante la pandemia que paralizó este 2020 y decir que todos los países están igual de contraídos es no saber qué tiene el país donde vives.

¿Cómo mutar? Sólo hay que entender que la energía no tiende ideas como el dinero, que se utiliza para poder realizarlo; comprender que la inversión pública tiene un límite, que está en función de una recaudación fiscal y mejor adaptar un balance con lo privado, el cual puede asumir los riesgos que el sector energético tiene desde un aspecto financiero, operativo y de inversión en tecnologías que mejoren cada proyecto.

Es fundamental que las administraciones de un país, y en conjunto con los poderes Judicial y Legislativo, puedan proporcionar un ambiente de confianza, con certeza jurídica y que puedan permitir un mercado con armonía de igualdad bajo las normas y regulaciones que emanen, de acuerdo a un plan de largo plazo.

Parar la evolución continua de la energía hacia una mejor utilización habla de un país quimérico y sin credibilidad. En el mundo se ha adelantado cómo se espera empezar el año 2030, y se ha ajustado el reloj para caminar con un tiempo de implementación no mayor a tres lustros, para mejorar la calidad del aire, la temperatura y el uso de las energías primarias.

Todo aquel que no haya entendido lo acontecido en 2020 será un iluso.

Pocos han sabido entender estas ideas y ojalá algún día alguien sensato pueda tomarlas y aplicarlas en nuestro país para evitar iluisonar a quienes tienen el dinero para invertir, porque llegará un momento en que se cansarán y migrarán a otro lugar donde les ofrezcan mejores oportunidades.

Nota del editor: Ramses Pech es analista de la industria de energía y economía. Es socio de Caraiva y Asociados-León & Pech Architects. Síguelo en Twitter y/o en LinkedIn . Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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