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'In god we trust': la iniciativa no era necesaria

La nueva ley de Banxico podría ayudar a los bancos comerciales a detectar un mayor flujo de efectivo, ayudando a las autoridades a identificar un mayor volumen de dólares sucios, opina Iván Franco.
mié 16 diciembre 2020 12:02 AM

(Expansión) – La iniciativa del Senado para que el Banco de México adquiera los dólares en efectivo que los bancos no pueden repatriar a Estados Unidos es innecesaria, porque desde el punto de vista de la política pública no favorece al electorado, al contrario, pone contra las cuerdas al banco central y favorece el influjo de dinero sucio hacia el sistema.

Sin embargo, haciendo control de daños, y ahora que dicha iniciativa estará discutiéndose en la Cámara de Diputados es necesario comentar lo siguiente.

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El dictamen que recientemente salió del Senado especifica que “los montos que no puedan repatriarse (por los bancos comerciales) serán comprados por el Banco de México… para lo cual el Banco (de México), escuchando a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, regulará el procedimiento de compra al tipo de cambio vigente”.

La idea es que dicho procedimiento de compra de dólares sea ultra regulado, de tal manera que puedan detenerse y rechazarse todos aquellos recursos que se sospeche son de procedencia ilícita. Con el objetivo de que el Banco de México no esté obligado a comprar dinero sucio.

Por ello, corresponde a la Cámara de Diputados, donde se analiza la misma ley, proveer las herramientas necesarias a dichas instituciones financieras para que puedan rechazar los dólares de procedencia ilícita y blindar al Banco de México ante posibles sanciones internacionales.

Actualmente, los bancos ya cuentan con los controles necesarios para detectar o sospechar sobre este tipo de operaciones irregulares con efectivo, por lo que la entrada en vigor de la ley no representaría un cambio en términos de los usos.

Más aún, esta nueva ley podría ayudar a los bancos comerciales a detectar un mayor flujo de efectivo, ayudando a las autoridades a identificar un mayor volumen de dólares sucios que se encuentran flotando en un mercado secundario.

In god we trust:

el último responsable es la Fed

En última instancia, el dólar en efectivo es una moneda de curso legal en Estados Unidos (en México, la única moneda de curso legal es el peso). El billete tiene en su frente una leyenda que dice: “esta nota es moneda de curso legal, para todas las deudas públicas y privadas”.

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Independientemente de la legalidad o ilegalidad de los servicios y bienes que se hayan pagado con el dólar, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) es el garante del uso (y de la convertibilidad) de esa nota. Por esta razón, no debe haber dólares en efectivo “atrapados” en un país que no acepta esa moneda como curso legal; de lo contrario se genera un mercado alterno e (ilegal) que comercia en una moneda extranjera sustituyendo a la moneda local.

Me parece que esta ley abre la puerta para que existan convenios entre las autoridades monetarias de ambos países para repatriar esos recursos que son, en la práctica, un pasivo de la Reserva Federal. Es decir, la Fed debe hacer válida su promesa de pago.

Esperemos que los diputados hagan lo correcto y necesario para proteger al banco central de posibles sanciones, y que mediten a profundidad si existe un claro beneficio de deshacerse de las notas de la Fed que flotan en nuestro país.

Nota del editor: Iván Franco es fundador y director de la consultora de inteligencia competitiva Triplethree International. Síguelo en Twitter y en LinkedIn . Las opiniones expresadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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